Recibe los análisis más provocadores del Boletín Oficial. No es una newsletter, es un manifiesto diario.
Nos tomamos en serio tu privacidad. No compartiremos tu información.
El Ministerio de Seguridad endurece los controles sobre el transporte terrestre de precursores químicos, derogando una norma anterior y buscando frenar la fabricación de drogas ilícitas. ¿Será suficiente para golpear al narcotráfico?
En una jugada que promete sacudir los cimientos del narcotráfico, el Ministerio de Seguridad ha aprobado el "PROTOCOLO DE ACTUACIÓN PARA EL CONTROL DEL TRANSPORTE TERRESTRE DE PRECURSORES QUÍMICOS Y PRODUCTOS QUÍMICOS CONTROLADOS" mediante la Resolución 76/2025. Esta medida deroga la Resolución SEDRONAR N° 362 del 13 de junio de 2012, marcando un antes y un después en la fiscalización de sustancias clave para la fabricación de estupefacientes.
La nueva normativa, que se publica con un anexo detallado, llega en un contexto de creciente preocupación por el avance de las drogas ilícitas y busca cerrar las "grietas" regulatorias que podrían ser aprovechadas por las redes criminales. El objetivo es claro: establecer un control riguroso sobre operadores y vehículos, asegurar el cumplimiento de medidas de seguridad, fomentar la transparencia y prevenir el uso indebido de estas sustancias. Esto implica un aumento significativo en la carga regulatoria para las empresas que manejan legítimamente precursores químicos, que deberán adaptarse a los nuevos y más estrictos requisitos.
Desde fabricantes hasta transportistas, todos los involucrados en la cadena de suministro de precursores químicos deberán ajustarse a este protocolo. La Ley Nº 26.045 ya exigía la inscripción en el REGISTRO NACIONAL DE PRECURSORES QUÍMICOS (RENPRE) para cualquier tipo de transacción. Ahora, la reglamentación detalla aún más las obligaciones: declarar vehículos, cumplir con "SUBCATEGORÍA TRANSPORTISTA" para terceros, y solicitar autorizaciones previas para tránsito internacional con 96 horas de antelación. Además, se prohíbe explícitamente el transporte de precursores en vehículos de pasajeros.
Esta ofensiva, coordinada con la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (ONUDD), busca fortalecer las capacidades técnicas de las fuerzas de seguridad y organismos de control. Para las empresas honestas, esto representará un desafío de adaptación y costos adicionales. Para el narcotráfico, se espera que sea un golpe contundente a su logística. ¿Será este protocolo la herramienta definitiva para desarticular la producción de drogas ilícitas en Argentina?