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El INCAA redobla la apuesta por la industria audiovisual nacional: eleva los microcréditos hasta USD 100.000 para ficción y animación, y USD 50.000 para documentales, abriendo la puerta a un boom de producciones y una inyección económica sin precedentes.
¡Atención, cineastas y productores! El Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (INCAA) acaba de lanzar una bomba que promete revolucionar el sector. A través de la Resolución 720/2025, el organismo no solo incrementó drásticamente los montos máximos de los microcréditos, sino que también simplificó los procedimientos y flexibilizó las condiciones de devolución, ¡un verdadero salvavidas para la industria!
Los proyectos de Ficción y Animación ahora podrán acceder a préstamos de hasta USD 100.000, mientras que los Documentales verán su techo en USD 50.000. Esta cifra, calculada al tipo de cambio vendedor del Banco Nación, es un espaldarazo gigantesco para producciones que a menudo luchan por financiamiento. Pero la cosa no termina ahí: aquellos productores que ya hayan recibido un desembolso o tengan una solicitud aprobada, podrán pedir un monto adicional hasta alcanzar los nuevos límites. ¡Una oportunidad de oro para darle un nuevo impulso a proyectos en marcha!
Además, el INCAA introdujo una mayor flexibilidad en los pagos, permitiendo la devolución del capital e intereses en hasta ocho (8) cuotas trimestrales, iguales y consecutivas. Esto representa un alivio financiero considerable para los productores, que podrán gestionar mejor sus flujos de caja.
Esta medida es parte de una estrategia más amplia para fortalecer el cine y las artes audiovisuales en Argentina. El objetivo es claro: promover la innovación, la producción de contenido de calidad y la presencia nacional en el exterior. La simplificación de trámites y la unificación de contratos buscan agilizar el acceso a los fondos y optimizar el uso de los recursos presupuestarios. En un momento donde la producción local es vital para la identidad cultural y la economía creativa, esta resolución se presenta como un motor clave para el renacimiento de la industria.