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La Comisión Nacional de Trabajo Agrario desata una ola de resoluciones que impactan directo en los bolsillos de empleadores y trabajadores del agro. Desde Santa Fe hasta la Patagonia y el Litoral, nuevas escalas salariales y el polémico 'aporte solidario' sacuden al sector.
La Comisión Nacional de Trabajo Agrario (CNTA) desató una avalancha de resoluciones que impactan de lleno en el bolsillo de miles de trabajadores rurales y empleadores. En un contexto económico desafiante, se fijaron nuevas remuneraciones mínimas para distintas actividades y regiones, acompañadas de la controvertida cuota de solidaridad del 2% a favor de U.A.T.R.E., que los empleadores deberán retener, aunque con exención para afiliados.
Estas medidas, que buscan compensar la inflación, abarcan desde los arreos de ganado y remates en ferias en Santa Fe hasta la actividad de la frutilla en Buenos Aires y La Pampa, con vigencias escalonadas desde junio, julio y agosto de 2025.
Estas resoluciones incluyen el compromiso de la CNTA de reunirse periódicamente (agosto, septiembre u octubre de 2025) para analizar la situación y posibles nuevos ajustes. Para los productores, representan un aumento directo en los costos laborales y una carga administrativa adicional. Para los trabajadores, una mejora salarial que, sin embargo, se ve matizada por el aporte sindical obligatorio, generando un debate sobre la libertad de elección. Es vital que los actores del sector agrario consulten los anexos oficiales para entender el impacto detallado.