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María Aurora Hidalgo logra que el IPS reconozca años de servicios insalubres como residente y becaria, destrabando su jubilación con un cargo deudor millonario que ya comenzó a saldar. Un fallo clave para miles de profesionales de la salud.
Una victoria significativa para los profesionales de la salud bonaerenses ha sido confirmada por el Instituto de Previsión Social (IPS) mediante la Resolución N° 26.390. La Dra. María Aurora Hidalgo, quien prestó servicios como Médica Residente y Jefa en el Hospital San Roque de Gonnet (1987-1991) y como Becaria en el Hospital “Mi Pueblo” de Florencio Varela (2005-2009), ha logrado el reconocimiento de sus años de servicio como insalubres a los fines previsionales.
Este reconocimiento es trascendental, ya que históricamente la situación laboral de residentes y becarios ha sido un punto ciego en el sistema previsional. La resolución del IPS se apoya en doctrina judicial que considera estas prestaciones como servicios remunerados y en relación de dependencia, a pesar de que el reglamento de becas indicaba lo contrario. Este precedente podría abrir la puerta a miles de profesionales que se encuentran en situaciones similares, buscando la validación de sus años de trabajo bajo condiciones de alto riesgo.
Sin embargo, la resolución no viene sin un costo. El IPS ha declarado un cargo deudor legítimo por aportes personales diferenciales y contribuciones patronales no efectuados durante ambos períodos, que asciende a una suma total que supera los $2.6 millones. Afortunadamente para la Dra. Hidalgo, una parte de sus aportes personales ya ha sido cancelada, e incluso se ordenó la devolución de un sobrepago de $88.600,26. La Dirección de Recaudación y Fiscalización del IPS ahora deberá intervenir para gestionar la deuda por contribuciones patronales.
Este caso subraya la complejidad del sistema previsional y la necesidad de una clara legislación que ampare a los trabajadores de la salud desde el inicio de sus carreras, evitando que deban litigar por derechos básicos al final de su vida laboral. La resolución es un faro de esperanza, pero también un recordatorio de los desafíos financieros que enfrentan los individuos para regularizar su situación.