Recibe los análisis más provocadores del Boletín Oficial. No es una newsletter, es un manifiesto diario.
Nos tomamos en serio tu privacidad. No compartiremos tu información.
El Ministerio de Desregulación y Transformación del Estado delega en la Secretaría de Transformación del Estado y Función Pública la facultad de autorizar la contratación de personal jubilado, buscando mayor agilidad y eficiencia.
El Ministerio de Desregulación y Transformación del Estado, bajo la batuta del "gurú" de la desregulación, Federico Sturzenegger, ha dado un paso audaz con la Resolución 8/2025. La medida delega en la SECRETARÍA DE TRANSFORMACIÓN DEL ESTADO Y FUNCIÓN PÚBLICA la potestad de autorizar la contratación de personal que ya tiene edad jubilatoria o que ya está gozando de un beneficio previsional. Esta facultad, antes exclusiva del Ministro, ahora se descentraliza para "garantizar el cumplimiento de los principios de eficacia y de celeridad, economía, sencillez" del procedimiento administrativo.
En la práctica, esto significa una mayor flexibilidad para la Administración Pública Nacional al momento de incorporar o retener talento. Se podrán realizar designaciones transitorias en cargos de planta permanente con funciones ejecutivas y contrataciones bajo el artículo 9° de la Ley 25.164, sin la burocracia de tener que pasar por la máxima autoridad ministerial para cada caso. Esta decisión podría interpretarse como una apuesta por la experiencia y el conocimiento de los profesionales mayores, permitiendo que su expertise siga al servicio del Estado en un momento de transformación. Sin embargo, también abre el debate sobre la renovación de cuadros y el equilibrio generacional en la administración pública. Es una medida que, sin duda, busca desburocratizar y agilizar los procesos de recursos humanos, un eje central de la agenda de desregulación del gobierno. Los ciudadanos verán un Estado con mayor capacidad para retener y aprovechar el capital humano más allá de las barreras de la edad.