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Movimientos de alto impacto en el Ministerio de Relaciones Exteriores: el Embajador Luis María Kreckler extiende su crucial rol en Brasil, mientras que el Ministro Plenipotenciario Eduardo Miguel Bustamante renuncia a la Secretaría de Relaciones Exteriores.
La diplomacia argentina vive días de intensa actividad, con importantes movimientos de personal en el Ministerio de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto. Dos decretos recientes, el 491/2025 y el 492/2025, revelan un juego de sillas que redefine parte de la cúpula diplomática nacional.
Por un lado, el Gobierno de Javier Milei, a través del Decreto 492/2025, ha decidido prorrogar la convocatoria del experimentado Embajador Extraordinario y Plenipotenciario Luis María Kreckler (D.N.I. N° 11.528.927) al Cuerpo Permanente Activo del Servicio Exterior de la Nación. Kreckler, quien ya había sido convocado hasta diciembre de 2025, continuará sus funciones al frente del Consulado General y Centro de Promoción Argentina en la estratégica Ciudad de San Pablo, Brasil, a partir del 2 de diciembre de 2025. Su permanencia es un claro indicio de la importancia que el Poder Ejecutivo le otorga a la relación con Brasil y a su rol en el ámbito comercial y de promoción.
En contraste, el Decreto 491/2025 oficializa la aceptación de la renuncia presentada por el Ministro Plenipotenciario de Primera Clase Eduardo Miguel Bustamante (D.N.I. N° 27.183.687), quien se desempeñaba como Secretario de Relaciones Exteriores. Su salida, efectiva a partir del 18 de julio de 2025, marca un cambio significativo en la estructura de la Cancillería. Bustamante ocupaba un cargo de relevancia en la toma de decisiones y su dimisión podría abrir la puerta a nuevas designaciones que reorienten ciertas políticas dentro del Ministerio.
Ambos movimientos, aunque de distinta índole, reflejan la dinámica de la política exterior y la gestión de recursos humanos en un área tan sensible como la diplomacia. La continuidad de Kreckler busca estabilidad en un destino clave, mientras que la salida de Bustamante podría ser parte de una reconfiguración interna del equipo de Cancillería. Los ciudadanos deben estar atentos a las futuras designaciones, ya que estos cambios pueden influir en la dirección de las relaciones internacionales del país.