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La Agencia de Recaudación y Control Aduanero intensifica su campaña contra el contrabando, citando a decenas de personas en Santiago del Estero y Tinogasta por infracciones que suman millones de pesos y miles de dólares.
¡La Agencia de Recaudación y Control Aduanero (AFIP-Aduana) no da tregua! En una movida que sacude las fronteras, las Aduanas de Santiago del Estero y Tinogasta han lanzado una cacería de infractores, citando a decenas de personas por presuntas infracciones al Código Aduanero (Ley N° 22.415). Muchos de ellos, con domicilios inciertos, ahora enfrentan a la justicia y multas que harían temblar a cualquiera.
Estos avisos son un ultimátum perentorio: los involucrados tienen apenas diez días hábiles desde la publicación para presentarse, ejercer su defensa y ofrecer pruebas. La inacción resultará en la temida declaración de Rebeldía, lo que agravará su situación legal.
El listado de presuntos deudores es extenso y los montos en juego son para el infarto. En Santiago del Estero, un infractor deberá afrontar una multa de más de $24 millones de pesos y casi USD 47.000 en tributos. Otros casos superan el millón de pesos y miles de dólares. En Tinogasta, las sanciones ascienden a $3.9 millones de pesos y casi USD 1.800, evidenciando la magnitud de las operaciones irregulares que la Aduana busca desmantelar. Las infracciones, principalmente bajo los artículos 986 y 987 del Código Aduanero, apuntan a la mercadería no sometida o insuficientemente controlada, abarcando desde el contrabando hasta la evasión fiscal.
La Aduana ofrece una vía rápida, aunque dolorosa: el pago voluntario del mínimo de la multa y el abandono de las mercaderías a favor del Estado Nacional. Una decisión estratégica para quienes prefieren cortar por lo sano.
Este despliegue aduanero es un claro mensaje: la tolerancia es cero para las infracciones. Para el ciudadano de a pie, es un recordatorio crucial de la importancia de la declaración correcta de cualquier bien que cruce nuestras fronteras. ¡No hay excusas que valgan ante la implacable Aduana!