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En medio de los discursos de 'achicamiento del Estado', la Jefatura de Gabinete extiende el mandato de un Coordinador de Ceremonial y Protocolo. ¿Es una señal de continuidad de viejas prácticas o la inevitable complejidad estatal?

La Jefatura de Gabinete de Ministros ha dado luz verde a la prórroga de la designación transitoria del señor Hernán Pablo IRIS (DNI 26.553.952) como Coordinador de Ceremonial y Protocolo. Esta medida, que se extiende desde el 11 de noviembre de 2025 hasta el 2 de diciembre de 2025, es un recordatorio de cómo la administración pública, con su intrincada red de normativas, sigue operando más allá de las intenciones de 'desregulación' y 'transformación del Estado'.
Aunque pueda parecer un trámite menor, la continuidad del señor IRIS en un puesto estratégico para la imagen y las relaciones institucionales del gobierno es significativa. La justificación oficial es la imposibilidad de tramitar un proceso de selección para cubrir el cargo de forma permanente. Esta situación, lamentablemente, es moneda corriente en la administración pública, donde las designaciones 'transitorias' a menudo se convierten en permanentes por falta de concursos o de agilidad en los procesos.
El laberinto burocrático detrás de esta decisión es asombroso. La resolución hace referencia a una pila de decretos y resoluciones previas (como los Decretos N° 2098/08, N° 50/19, N° 958/24, N° 1103/24, N° 1148/24 y varias Resoluciones), que delinean el marco legal para estos movimientos de personal. Esto subraya la complejidad y la inercia del aparato estatal argentino.
"La presente prórroga de designación transitoria queda exceptuada de las restricciones establecidas en el artículo 1° del Decreto N° 1148 de fecha 30 de diciembre de 2024, conforme lo dispuesto en el inciso c) del artículo 2° del citado decreto."
Este párrafo es clave: el Decreto N° 1148/24 buscaba limitar las designaciones, pero existen excepciones que permiten la continuidad de ciertos funcionarios. Esto demuestra que, incluso con normativas que buscan el 'achicamiento', la realidad de la gestión estatal encuentra sus propias vías para mantener el funcionamiento.
Directamente, no hay un impacto económico o social masivo. Sin embargo, para aquellos que siguen de cerca la política de empleo público y la promesa de un Estado más ágil, esta prórroga simboliza la resistencia al cambio o, al menos, la dificultad de implementarlo rápidamente. Es un reflejo de que las estructuras y el personal estatal tienen una inercia difícil de romper.
Para mantenerse informado sobre futuras actualizaciones y la política de empleo público, es vital consultar el Boletín Oficial y los comunicados de la Secretaría de Transformación del Estado y Función Pública del Ministerio de Desregulación y Transformación del Estado.