Recibe los análisis más provocadores del Boletín Oficial. No es una newsletter, es un manifiesto diario.
Nos tomamos en serio tu privacidad. No compartiremos tu información.
El Gobierno sigue moviendo fichas en el tablero estatal con una lluvia de designaciones y prórrogas transitorias en la Jefatura de Gabinete y la AABE, manteniendo la *provisoriedad* como norma y postergando concursos para cargos clave.
La Jefatura de Gabinete de Ministros, a través de resoluciones de su Vicejefatura Ejecutiva y la Secretaría de Coordinación Legal y Administrativa, ha oficializado una serie de nombramientos y prórrogas de designaciones transitorias que, una vez más, ponen de manifiesto la política de gestión de personal en la Administración Pública Nacional.
Las Resoluciones 82/2025 y 83/2025 designan, con carácter transitorio y por 180 días hábiles, a Sandra Miriam GALEAN (DNI 23.950.432) como Coordinadora Notarial y a Juan Pablo PETRILLI (DNI 26.498.898) como Coordinador de Obras, ambos en la estratégica Agencia de Administración de Bienes del Estado (AABE). Esto significa que dos puestos de relevancia en la gestión de propiedades estatales y proyectos de infraestructura seguirán cubiertos por personal no confirmado de forma permanente.
Por su parte, las Resoluciones 190/2025 y 191/2025 prorrogan también por 180 días hábiles las designaciones de la abogada María Inés MARINI (DNI 21.851.978) como Directora de Asuntos Contenciosos y de otros agentes, incluidos Maximiliano Exequiel CASAS MARTÍNEZ (DNI 33.408.757) y Joaquín Lisandro BORDA (DNI 38.707.842), en coordinaciones clave de la Jefatura de Gabinete.
"Al no haberse podido tramitar el proceso de selección para la cobertura de los cargos en cuestión, resulta necesario efectuar las prórrogas de las designaciones transitorias..."
Esta justificación, reiterada en los considerandos, es una constante en el Boletín Oficial, evidenciando una falta de estabilidad en los cuadros superiores y medios del Estado. Si bien se asegura que los gastos se atenderán con partidas presupuestarias existentes y que los cargos deberán ser cubiertos definitivamente en 180 días, la realidad es que estas prórrogas suelen extenderse indefinidamente.
Para el ciudadano común, esto se traduce en una administración pública que funciona con personal en constante interinato, lo que puede afectar la continuidad y eficiencia de las políticas y proyectos a largo plazo. La promesa de concursos que nunca llegan a materializarse genera interrogantes sobre la voluntad política de profesionalizar y estabilizar el empleo público, manteniendo una estructura flexible pero, para algunos, precaria.
Para estar al tanto de futuras actualizaciones, se recomienda seguir los comunicados de la Jefatura de Gabinete y el Ministerio de Desregulación y Transformación del Estado.