Recibe los análisis más provocadores del Boletín Oficial. No es una newsletter, es un manifiesto diario.
Nos tomamos en serio tu privacidad. No compartiremos tu información.
En un país que clama por el achicamiento del Estado, la Secretaría General de la Presidencia extiende designaciones transitorias de funcionarios, evidenciando que la "motosierra" aún no llegó a todos los rincones.
Mientras el discurso oficial pregona la desregulación y el achicamiento del Estado, la realidad burocrática se impone en la Casa Rosada. La Secretaría General de la Presidencia de la Nación, bajo la firma de Karina Elizabeth Milei, ha publicado un trío de Resoluciones que prorrogan designaciones transitorias de funcionarios clave, desnudando las dificultades para consolidar el personal de planta permanente en la administración pública.
Las Resoluciones 294/2025, 295/2025 y 296/2025 extienden por 180 días hábiles los nombramientos de:
Estas prórrogas, que se realizan con carácter de excepción respecto a los requisitos del Convenio Colectivo de Trabajo Sectorial del SINEP, son un claro indicio de que los procesos de selección para cubrir estos cargos de forma definitiva no se han llevado a cabo. La justificación es siempre la misma: 'razones operativas hacen necesario prorrogar'.
Para el ciudadano que espera una reforma profunda del Estado, estas medidas son un balde de agua fría. Aunque se argumente la necesidad de mantener el funcionamiento, la recurrencia de las prórrogas genera interrogantes sobre la eficacia de la gestión de recursos humanos y la verdadera voluntad de reducir la planta política o, al menos, profesionalizarla. Cada funcionario seguirá percibiendo el Suplemento por Función Ejecutiva, un costo para las arcas públicas sin estabilidad laboral garantizada. La pregunta queda en el aire, mientras la burocracia sigue su curso inalterable.