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El Ministerio de Economía le dio el visto bueno al Plan de Acción y Presupuesto 2025 de Radio y Televisión Argentina, revelando cifras que encienden las alarmas: un déficit proyectado de más de 12 mil millones de pesos. ¿Hasta cuándo el Estado sostendrá esta sangría?
El Ministerio de Economía, mediante la Resolución 1325/2025, ha aprobado el Plan de Acción y Presupuesto de Radio y Televisión Argentina (RTA) para el ejercicio 2025. Las cifras, sin embargo, son un verdadero baldazo de agua fría para las arcas públicas. Se estiman ingresos de operación por $6.297.812.000 y gastos de operación que se disparan a $72.191.159.492. Esto arroja una pérdida operativa proyectada de $65.893.347.492.
Más allá de la operación, el panorama financiero general no mejora: los ingresos corrientes se calculan en $62.629.175.492 y los gastos corrientes en $75.413.287.492, resultando en un desahorro (pérdida económica) de $12.784.112.000. Sumando recursos y gastos de capital, el déficit financiero total estimado para 2025 es de $12.694.112.000.
Esta aprobación no es menor. RTA, como empresa estatal de medios, ha sido históricamente objeto de debate por su financiamiento y su rol en la opinión pública. La magnitud del déficit proyectado subraya la enorme dependencia del Tesoro Nacional para su funcionamiento. En un contexto de ajuste fiscal y búsqueda de equilibrio presupuestario, estas cifras son un recordatorio de los desafíos que enfrenta el Estado para reducir el gasto.
Para el ciudadano común, significa que una porción considerable de los impuestos sigue destinándose a cubrir las pérdidas de un medio de comunicación público. La discusión sobre la eficiencia, el tamaño y la pertinencia del rol del Estado en los medios de comunicación se reaviva con fuerza. ¿Es sostenible este modelo? ¿Qué impacto tiene en la calidad y la pluralidad de la información? La resolución no solo es un número, es una radiografía de la tensión entre el gasto público y la necesidad de ajuste.