Recibe los análisis más provocadores del Boletín Oficial. No es una newsletter, es un manifiesto diario.
Nos tomamos en serio tu privacidad. No compartiremos tu información.
La Corte Suprema de Justicia de la Nación revoluciona su Archivo General al modificar los requisitos para su dirección, permitiendo la postulación de historiadores y politólogos. Además, llama a un concurso público inédito. ¿Un paso hacia la modernización y la apertura del Poder Judicial?
En una movida que marca un hito en la gestión del patrimonio histórico-judicial, la Corte Suprema de Justicia de la Nación ha decidido abrir las puertas de su Archivo General a nuevos perfiles profesionales. A través de la Acordada 46/2024, el máximo tribunal modificó el artículo 5º de la Acordada 34/1981, que establecía los requisitos para desempeñarse como Director General o Subdirector General del Archivo.
Anteriormente, solo abogados o escribanos podían aspirar a estos cargos. Ahora, la Corte busca enriquecer la gestión del Archivo General del Poder Judicial de la Nación, permitiendo la postulación de Licenciados en Historia o Ciencia Política, o aquellos con títulos de posgrado en estas materias, siempre y cuando acrediten dos años de ejercicio profesional o cargo judicial, y experiencia en archivística. Se mantiene la preferencia de que al menos una de las autoridades sea abogado, buscando un equilibrio entre la visión jurídica y la histórica/política.
Esta decisión responde a la necesidad de profundizar la evaluación del contenido histórico, social y cultural de la vasta documentación que custodia el Archivo, considerado un organismo de "notable relevancia histórico-institucional del país". La titularidad del Archivo se encuentra vacante, y la Corte ha optado por un concurso abierto de antecedentes para cubrir los cargos de Director y Subdirector, un proceso que será supervisado por una comisión asesora con funcionarios de la Corte y del Archivo General de la Nación.
Aunque parezca una cuestión interna del Poder Judicial, la correcta gestión y preservación de este archivo es crucial para la memoria histórica de Argentina. Permite el acceso a documentos que narran el desarrollo institucional y social del país. La inclusión de historiadores y politólogos asegura una mirada más profunda sobre el valor de este acervo, potenciando su conservación y difusión. Es una oportunidad para que el Archivo se convierta en una fuente aún más rica para la investigación y el conocimiento público.
13 de enero de 2026
13 de febrero de 2026
5 de febrero de 2026