Recibe los análisis más provocadores del Boletín Oficial. No es una newsletter, es un manifiesto diario.
Nos tomamos en serio tu privacidad. No compartiremos tu información.
El Gobierno porteño autoriza dos compensaciones de créditos, un movimiento contable que puede esconder desde ajustes rutinarios hasta la regularización de deudas importantes con el erario público. ¿Quién gana y quién pierde?
El Boletín Oficial nos trae dos resoluciones que, para el ojo inexperto, podrían pasar desapercibidas, pero que en el mundo de las finanzas públicas tienen su peso: la Resolución N° 85/MJGGC/26 y la Resolución N° 1/SSCIUI/26, ambas aprobando compensaciones de créditos. ¿Qué significa esto para el ciudadano de a pie? Básicamente, es un mecanismo contable donde el Estado salda deudas o ajusta cuentas con terceros (o entre sus propias dependencias) al compensar créditos y débitos.
Si bien es una práctica administrativa común, la falta de especificación sobre quiénes son los beneficiarios o afectados y cuáles son los montos involucrados deja un manto de misterio. ¿Se están compensando deudas con proveedores, o son ajustes internos entre distintas áreas del gobierno? ¿Implica esto que el Estado tenía deudas pendientes que ahora se 'pagan' con créditos a favor, o viceversa? Este tipo de resoluciones pueden afectar indirectamente a empresas que son proveedoras del Estado o a ciudadanos que tengan litigios o reclamos. Es crucial que el Gobierno de la Ciudad brinde más detalles sobre estas operaciones para garantizar la transparencia y evitar suspicacias sobre posibles favoritismos o manejos discrecionales de fondos públicos. La ciudadanía merece saber cómo se mueven los hilos de la contabilidad estatal.