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El Ministerio de Defensa toma el control absoluto de la flota aérea presidencial, una jugada estratégica que reorganiza la logística y seguridad del primer mandatario. ¿Qué implica este traspaso de responsabilidades?
En una movida que redefine la logística y seguridad de la máxima autoridad del país, el Ministerio de Defensa asume la administración, operación y custodia plena de la flota aérea presidencial. Así lo establece el Decreto 514/2025, que modifica la estructura organizativa de la cartera de Defensa para integrar esta crucial función.
Este cambio no es menor: implica la creación de la Dirección General de Funcionamiento y Mantenimiento de la Flota Aérea Presidencial dentro de la Subsecretaría de Planeamiento Operativo y Servicio Logístico de la Defensa. La medida se desprende del Decreto N° 377/25, que ya había transferido la responsabilidad de la flota al Ministerio de Defensa en función de los requerimientos de la Secretaría General de la Presidencia de la Nación.
"La consolidación de la flota presidencial bajo la órbita de Defensa busca optimizar recursos y fortalecer la seguridad aérea del Presidente, centralizando una función crítica."
Para el ciudadano, esta medida se traduce en una mayor eficiencia y coordinación en la gestión de los recursos aéreos del Estado, aunque el impacto directo en la vida cotidiana sea limitado. Sin embargo, en un contexto de austeridad y reestructuración estatal, la centralización de servicios de alto costo y sensibilidad como la flota presidencial es una señal clara de la búsqueda de una administración más compacta y eficaz. Este decreto no solo reorganiza organigramas, sino que también redefine el alcance y las responsabilidades del Ministerio de Defensa en funciones que van más allá de lo estrictamente militar.