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El INASE aprueba la inscripción de las creaciones fitogenéticas THANI y SAMAY de cáñamo, abriendo la puerta a un futuro millonario para CUMI S.R.L. y con impacto en diversas industrias.
¡BOMBA EN EL BOLETÍN OFICIAL! El INSTITUTO NACIONAL DE SEMILLAS (INASE) acaba de dar un paso gigante para la industria del cáñamo en Argentina. Mediante la Resolución 324/2025, se ordenó la inscripción de las creaciones fitogenéticas de cáñamo (Cannabis sativa L.) denominadas THANI y SAMAY en el Registro Nacional de la Propiedad de Cultivares. La empresa beneficiada es CUMI S.R.L., quien ahora posee los títulos de propiedad para estas variedades.
Este movimiento no es menor. La inscripción de estas variedades de cáñamo significa que CUMI S.R.L. tiene derechos exclusivos sobre ellas, lo que le permite producir, comercializar y licenciar su uso. Es un espaldarazo enorme para una industria que promete un crecimiento exponencial. El cáñamo, a diferencia de otras variedades de cannabis, tiene un bajísimo contenido de THC y es valorado por sus fibras, semillas y aceites, con aplicaciones que van desde textiles y materiales de construcción hasta alimentos y cosméticos.
Para la sociedad, la apertura a la explotación legal y regulada de estas variedades de cáñamo podría traducirse en:
Desde el punto de vista empresarial, CUMI S.R.L. se posiciona como pionera en el desarrollo de genéticas de cáñamo registradas, lo que le otorga una ventaja competitiva brutal. La medida se enmarca en la Ley de Semillas y Creaciones Fitogenéticas Nº 20.247 y el Convenio Internacional para la Protección de las Obtenciones Vegetales, demostrando un marco legal sólido para la inversión.
Este es un claro indicio de que Argentina busca subirse a la ola global del cáñamo industrial, un mercado que mueve miles de millones de dólares. Estaremos atentos a cómo esta decisión impacta en la cadena de valor y si otras empresas siguen el mismo camino. ¡El futuro del agro argentino podría estar en el cáñamo!