Recibe los análisis más provocadores del Boletín Oficial. No es una newsletter, es un manifiesto diario.
Nos tomamos en serio tu privacidad. No compartiremos tu información.
El Gobierno autoriza la comercialización del maíz genéticamente modificado SYN-ØØ26Ø-3 de SYNGENTA AGRO S.A., prometiendo protección contra insectos y abriendo el debate sobre el futuro de la agricultura en Argentina, entre la productividad y las preocupaciones ambientales.
¡Una bomba en el campo argentino! La Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca, mediante la Resolución 172/2025, ha autorizado la comercialización de la semilla, productos y subproductos derivados del maíz con el evento SYN-ØØ26Ø-3, desarrollado por SYNGENTA AGRO S.A. Este maíz, genéticamente modificado, confiere una codiciada protección contra ciertos insectos lepidópteros, prometiendo una revolución en la productividad y una potencial reducción en el uso de agroquímicos específicos.
La decisión no fue tomada a la ligera. Se basó en tres dictámenes técnicos independientes, incluyendo el de la COMISIÓN NACIONAL ASESORA DE BIOTECNOLOGÍA AGROPECUARIA (CONABIA) y el del SERVICIO NACIONAL DE SANIDAD Y CALIDAD AGROALIMENTARIA (SENASA). Ambos organismos concluyeron que el maíz GM es "tan seguro como la de cualquier maíz comercial" para el agroecosistema y "no menos nutritivo" para consumo humano y animal. Además, la Dirección de Políticas de Mercados no detectó "riesgos significativos para la producción, ni para las exportaciones". A pesar de esto, la liberación de transgénicos siempre genera un ardiente debate en la sociedad.
Para los productores, esta autorización significa una nueva herramienta tecnológica para combatir plagas, lo que podría traducirse en mayores rendimientos y menor riesgo de pérdidas. Sin embargo, para algunos sectores de la sociedad y ambientalistas, la expansión de los cultivos transgénicos siempre abre un ardiente debate sobre la biodiversidad, la soberanía alimentaria y la dependencia tecnológica. SYNGENTA AGRO S.A. deberá suministrar nueva información científico-técnica que surja y cumplir con un plan de manejo de resistencia de insectos. Esta medida es un paso gigante para la biotecnología agrícola en Argentina y podría redefinir el mapa de siembra, con implicancias económicas y ambientales de largo aliento. ¡El futuro del maíz ya está aquí, y es transgénico!