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Tras un largo concurso, el Gobierno aprueba las ternas para los cargos más importantes de la Autoridad Nacional de la Competencia, un paso clave para el Tribunal de Defensa de la Competencia y la regulación antimonopolio.
¡Atención, empresarios y consumidores! El Gobierno dio un paso fundamental para la transparencia y el fair play en los negocios. La Secretaría de Industria y Comercio, mediante la Resolución 291/2025, acaba de aprobar las ternas de candidatos para los cargos directivos de la esperada Autoridad Nacional de la Competencia (ANAC). Esto incluye al Presidente y los Vocales del Tribunal de Defensa de la Competencia, así como a los Secretarios de Instrucción de Conductas Anticompetitivas y de Concentraciones Económicas. ¡Se viene la hora de la verdad para quienes abusan de su posición dominante!
Este proceso no fue menor. La Ley N° 27.442, que creó la ANAC como un organismo descentralizado y autárquico, exige que sus miembros sean seleccionados mediante un riguroso concurso público de antecedentes y oposición. Después de la integración del Jurado, la designación de secretarios concursales y la aprobación de las bases de la convocatoria, se llegó a esta etapa crucial donde se definen los tres mejores puntajes para cada perfil. La aprobación de estas ternas significa que el Poder Ejecutivo Nacional tiene ahora en sus manos la decisión final para designar a quienes serán los guardianes de la competencia en Argentina.
La ANAC es una herramienta vital para proteger a los consumidores de prácticas abusivas, evitar monopolios y oligopolios, y asegurar que todas las empresas compitan en igualdad de condiciones. Su puesta en marcha definitiva es una señal positiva para el mercado, que busca reglas claras y un terreno de juego nivelado. La falta de una autoridad de competencia robusta puede llevar a precios más altos, menor innovación y menos opciones para los ciudadanos. Con estas designaciones, se espera que la ANAC finalmente adquiera la fuerza institucional necesaria para hacer valer la ley y combatir las conductas anticompetitivas. Este es un mensaje potente para la salud económica del país y un alivio para quienes buscan un mercado más justo.