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El Ministerio de Economía amplía la emisión de Letras del Tesoro vinculadas al dólar para realizar una compleja operación de canje de deuda con el Banco Central, buscando reordenar vencimientos y calmar los mercados.
Una jugada maestra o un paso al abismo. El Ministerio de Economía, a través de la Resolución Conjunta 49/2025 de las Secretarías de Finanzas y Hacienda, ha autorizado una operación de conversión de deuda con el Banco Central de la República Argentina (BCRA) que busca reordenar el complejo rompecabezas de la deuda pública. Se trata de una ampliación de la emisión de Letras del Tesoro Nacional vinculadas al dólar (LELINK D28N5 y LELINK D30A6) por hasta USD 2.000 millones de valor nominal original para cada una.
El BCRA entregará al Tesoro sus tenencias de bonos y letras capitalizables en pesos que vencen en octubre de 2025 (BONCAP T17O5 y LECAP S31O5). A cambio, recibirá una canasta de cinco nuevos instrumentos de deuda, todos ellos vinculados al dólar (dollar-linked) y con vencimientos más extendidos, entre noviembre de 2025 y junio de 2026. Cada uno de estos cinco instrumentos representará el 20% del valor nominal de la canasta.
Esta maniobra, que se realizará el 1 de octubre de 2025 y se liquidará al día siguiente, tiene un objetivo claro: descomprimir la presión de vencimientos de deuda de corto plazo en pesos y trasladarla a instrumentos con cobertura cambiaria y plazos más largos. Para el mercado financiero, esto es una señal de que el Gobierno busca dar previsibilidad y estabilidad a su sendero de deuda, aunque la complejidad de la operación y el volumen involucrado no están exentos de riesgos.
Para el ciudadano común, aunque la operación parezca técnica y lejana, su éxito es fundamental. Una gestión eficiente de la deuda pública contribuye a la estabilidad macroeconómica, lo que se traduce en menor volatilidad cambiaria y, potencialmente, en una inflación más controlada. Es una herramienta clave para el manejo de las finanzas del Estado en un contexto desafiante.