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La Aduana de Oberá le dio el visto bueno a la venta de lotes incautados a través de una subasta electrónica, generando debate sobre la transparencia y el destino final de los bienes.
La Aduana de Oberá, Misiones, acaba de convalidar la venta de mercaderías que habían sido incautadas y luego rematadas en una subasta electrónica gestionada por el Banco Ciudad de Buenos Aires. Esta medida, plasmada en la Resolución 99/2025, aprueba formalmente la venta de los lotes detallados en el Anexo IF-2025-02630385-ARCA-OMSRSITOOBER#SDGOAI, que se llevó a cabo el pasado 3 de julio de 2025 bajo la modalidad online. La decisión habilita a los compradores a retirar los bienes una vez que hayan saldado todos los pagos pendientes y los impuestos correspondientes. Si bien se presenta como un acto administrativo rutinario, la aprobación de estas subastas siempre abre la puerta a preguntas sobre la eficiencia en la gestión de bienes incautados y la transparencia del proceso, especialmente en una zona de frontera como Misiones, donde el flujo de mercaderías es constante y a menudo sujeto a controles rigurosos. Para el ciudadano común, esto significa que el Estado está monetizando bienes que estaban en su poder, aunque el impacto directo es limitado. La medida se enmarca en la Ley 22415 y los Decretos Nº 618/97 (AFIP) y N° 953/24, brindando un marco legal a estas operaciones. Es clave seguir de cerca cómo se implementan los controles post-venta para asegurar que los bienes lleguen a sus legítimos compradores sin contratiempos.