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La Aduana de Corrientes dio el visto bueno a la subasta electrónica N°3728, un paso clave para la venta de mercaderías incautadas. Compradores, ¡a retirar lo suyo!
En un movimiento que cierra el telón de un proceso ya ejecutado, la Administradora de la Aduana de Corrientes, María Florencia Perez Moiraghi, oficializó la aprobación de la venta de mercaderías que pasaron por la subasta electrónica N°3728 del Banco Ciudad de Buenos Aires. Este acto administrativo, publicado en el Boletín Oficial, es el broche de oro para un evento que tuvo lugar el 09 de octubre de 2025.
La Disposición DI-2025-43-E-ARCA-ADCORR#SDGOAI ratifica la legalidad de la venta de los lotes detallados en el Anexo IF-2025-03848759-ARCA-SITOADCORR#SDGOAI. En criollo, esto significa que los compradores que participaron de la subasta ya pueden respirar tranquilos: sus adquisiciones son firmes y válidas.
El Artículo 2° de la disposición es cristalino: se autoriza a los compradores a retirar sus mercaderías subastadas, siempre y cuando hayan saldado los montos pendientes y los impuestos correspondientes. Es crucial recordar que los gastos de retiro corren por cuenta y cargo de los adquirentes, en línea con las cláusulas acordadas con el Banco Ciudad.
Este tipo de subastas son un mecanismo habitual de la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP), a través de sus dependencias como la Aduana, para deshacerse de bienes incautados o abandonados. Si bien este acto en particular es meramente administrativo y no introduce cambios de fondo en la política aduanera, subraya la continuidad y la transparencia en la gestión de estos activos. Para el ciudadano común, es una ventana a cómo el Estado maneja y monetiza lo que le llega por diversas vías legales, impactando indirectamente en las arcas públicas y liberando espacio en los depósitos aduaneros. ¡Atención compradores! Verifiquen sus saldos y preparen la logística para el retiro. Este es el último paso para que esos bienes cambien de dueño definitivamente.