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Un remate explosivo de terrenos estratégicos en la Capital Federal sacude el mercado inmobiliario. Playas Ferroviarias S.A. saca a la venta tres inmuebles por casi 15 millones de dólares, ¿quién se queda con estas codiciadas parcelas?
Una movida que promete revolucionar el panorama inmobiliario porteño y reavivar el debate sobre la gestión de los activos públicos. PLAYAS FERROVIARIAS DE BUENOS AIRES S.A., la empresa estatal encargada de la administración de estos bienes, anunció la Subasta Pública N° 775480, un evento que pondrá en juego tres codiciados inmuebles en la Avenida Juan B. Justo y José Antonio Cabrera, en pleno corazón de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. El valor base es impactante: U$S 14.969.490.
Los terrenos, con nomenclaturas catastrales específicas y matrículas que garantizan su identidad, se venderán "ad-corpus y en bloque" el próximo 29 de abril de 2026 a las 10:00 hs, a través de un portal de subastas electrónicas. Esto implica que los compradores deberán aceptar el estado actual de los bienes y adquirirlos en conjunto, sin posibilidad de dividir la oferta. La toma de posesión será diferida, un detalle clave para los futuros desarrolladores o inversores.
Para los interesados en participar de esta puja millonaria, la inscripción es obligatoria y el plazo finaliza el 21 de abril de 2026. Además, se exige una garantía de oferta del 5% del valor base, lo que ya de por sí implica un desembolso considerable. La comisión para SBN Subastas S.A. será del 2,5% más IVA, un costo adicional a tener en cuenta.
La venta de estas "playas ferroviarias" históricamente vinculadas al transporte, abre un abanico de posibilidades para el desarrollo urbano. Podrían transformarse en complejos residenciales, centros comerciales o proyectos de infraestructura, modificando radicalmente el perfil de la zona. Sin embargo, también surge la pregunta sobre el destino de los fondos obtenidos y si estos activos, alguna vez públicos, serán aprovechados para el bienestar colectivo o para la especulación privada.
"Esta subasta marca un hito en la desinversión de activos estatales, con un potencial enorme para el sector privado, pero también con el desafío de garantizar un desarrollo urbano equitativo", señalaron analistas del mercado.
Es fundamental que los ciudadanos sigan de cerca el proceso a través del portal oficial y los canales de consulta habilitados, para entender cómo esta transacción de gran magnitud impactará en el urbanismo y la economía de la ciudad.