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En una jugada que genera suspicacias, la Jefatura de Gabinete y el Ministerio de Relaciones Exteriores extienden designaciones transitorias, manteniendo a funcionarios en sus puestos sin concursos. ¿Estabilidad o perpetuación?
La Jefatura de Gabinete y el Ministerio de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto han vuelto a prorrogar designaciones transitorias de funcionarios en puestos clave, una práctica recurrente en la administración pública. Estas resoluciones, aunque administrativas, encienden las alarmas sobre la falta de concursos abiertos para cubrir cargos de planta permanente, manteniendo a personal en funciones ejecutivas bajo la modalidad de excepción.
La licenciada Camila Ariana REGUEIRO (DNI 42.011.664) seguirá como Coordinadora de Control de Gestión en la Jefatura de Gabinete por 180 días hábiles más, a partir del 30 de octubre de 2025. Su puesto, Nivel B - Grado 0 y Función Ejecutiva Nivel IV, debería ser cubierto por concurso, pero el proceso no se ha tramitado.
En Cancillería, el Doctor Gonzalo LÓPEZ VARELA (D.N.I. N° 30.654.747) continúa como Director Técnico Administrativo y del Registro de los Bienes desde el 31 de octubre de 2025, también por 180 días hábiles. Su designación, Nivel B, Grado 0, Función Ejecutiva Nivel III, también venció y es prorrogada.
Asimismo, María Cecilia MEDINA (D.N.I. N° 23.493.808) extiende su rol como Coordinadora Técnica y de Procesos en la Dirección General de Recursos Humanos de la Cancillería, desde el 17 de octubre de 2025, por el mismo plazo de 180 días hábiles. Su cargo es Nivel B, Grado 0, Función Ejecutiva Nivel IV.
Estas medidas, amparadas en decretos que facultan a ministros y secretarios a prorrogar nombramientos transitorios, evitan la obligatoriedad de los procesos de selección para cargos de planta permanente. Si bien se argumenta que el gasto se atiende con partidas específicas y que los puestos están vigentes, la continuidad de estas excepciones podría minar la transparencia y la meritocracia en el acceso a la función pública. Los ciudadanos comunes deben estar atentos a cómo el Estado gestiona su personal, ya que la eficiencia y la calidad de los servicios públicos están directamente relacionadas con la idoneidad y la estabilidad de sus funcionarios.