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Una operación financiera de proporciones bíblicas: el Banco Central de la República Argentina canjea deuda de corto plazo por bonos del Tesoro a 2027. ¡Una movida arriesgada que busca dar oxígeno a las arcas del Estado!
En una jugada que sacude los cimientos del mercado financiero, el Ministerio de Economía ha dispuesto una ampliación monumental en la emisión de dos Bonos del Tesoro Nacional Capitalizables en pesos (BONCAP T30A7 y BONCAP T30J7), con vencimientos en abril y junio de 2027, respectivamente. Cada uno podrá alcanzar la friolera de siete billones quinientos mil millones de pesos (VNO $7.500.000.000.000). ¿El objetivo? Facilitar una operación de canje con el Banco Central de la República Argentina (BCRA) que busca reestructurar parte de la deuda pública de corto plazo.
El BCRA entregará al Tesoro Nacional sus tenencias de tres instrumentos de deuda de vencimiento inminente (BONCAP T13F6, LETAMAR M27F6 y LECAP S27F6, todos con vencimiento en febrero de 2026) a cambio de una canasta compuesta por un 50% de cada uno de los nuevos bonos de 2027. La operación se realizó el 6 de febrero de 2026 y liquidará el 9 de febrero, con precios de mercado fijados por BYMA.
Esta estrategia, autorizada por la Ley de Presupuesto 27.798 y decretos clave como el 331/2022 y 846/2024, es un intento desesperado por descomprimir la presión sobre el BCRA y extender los plazos de vencimiento de la deuda. Si bien no implica una reducción del endeudamiento, sí mejora el perfil de vencimientos, dándole al Gobierno un respiro en el corto plazo. Sin embargo, la emisión de tal magnitud de bonos capitalizables en pesos podría generar incertidumbre sobre la política monetaria y la inflación futura, ya que el BCRA está, en esencia, absorbiendo más deuda del Tesoro. Los ojos del mercado estarán puestos en cómo esta operación impacta en la liquidez y la estabilidad financiera del país. ¿Será un salvavidas o una bomba de tiempo?