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El Gobierno adjudicó una obra clave para el Chaco por una cifra multimillonaria. ¿Se destraba la provisión de agua o es otro capítulo de la polémica obra pública?
¡Bomba en la obra pública! El Ministerio de Economía ha dado el visto bueno a la adjudicación de la Licitación Pública Nacional 504-0004-LPU25, una medida que pone en marcha la largamente esperada obra del “Segundo Acueducto para el Interior del Chaco”. La suma total que se invertirá es astronómica: $79.837.604.358,69.
La adjudicación recayó en la Unión Transitoria (UTE) conformada por Supercemento S.A.I.C., Rovella Carranza S.A. y CPC S.A. Esta megaobra, vital para la provisión de agua en la provincia del Chaco, estuvo en el centro de la escena política y social por años. La resolución detalla que se presentaron cinco ofertas, de las cuales una fue desestimada por incumplir con la documentación requerida.
Este acueducto no es solo una obra de ingeniería; es una promesa de desarrollo y calidad de vida para miles de chaqueños. La inversión de casi 80 mil millones de pesos argentinos representa un impulso significativo para la economía regional y la industria de la construcción, generando empleo y movimiento en torno al proyecto. Sin embargo, la historia de la obra pública en Argentina está plagada de controversias, por lo que la lupa estará puesta en la transparencia y la celeridad de su ejecución.
Para los ciudadanos del Chaco, la finalización y puesta en funcionamiento de este sistema integral de agua es una necesidad imperiosa. Este contrato marca un hito, pero la verdadera victoria será ver el agua correr por sus grifos. La Secretaría de Obras Públicas será la encargada de firmar el contrato, y el control ciudadano será clave para asegurar que esta multimillonaria inversión cumpla con su propósito.