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La Secretaría General de la Presidencia desata una ola de donaciones millonarias, entregando bienes incautados por la Aduana a organismos clave como la ANSES, la Agencia Federal de Emergencias y la Policía de Entre Ríos. ¿Un golpe de efecto para la gestión?
En un movimiento que busca capitalizar los decomisos aduaneros, la Subsecretaría de Gestión Institucional de la SECRETARÍA GENERAL de la PRESIDENCIA DE LA NACIÓN, bajo la supervisión de Eduardo Menem, ha puesto en marcha un ambicioso plan de redistribución de bienes. Decenas de mercaderías, desde neumáticos hasta vehículos y contenedores, que estaban acumuladas como "rezago aduanero", ahora tienen un nuevo destino: fortalecer a diversas entidades estatales y una asociación civil.
Las disposiciones publicadas hoy revelan una amplia gama de destinatarios, lo que subraya la versatilidad de los bienes incautados:
Todos estos traspasos se realizan "sin cargo" y bajo el amparo del artículo 5º de la Ley Nº 25.603, que permite al servicio aduanero disponer de mercaderías aptas para el cumplimiento de actividades estatales o de organizaciones vinculadas. Es crucial destacar que la ley prohíbe terminantemente su comercialización por CINCO (5) años a partir de la recepción, asegurando que los bienes cumplan su fin social.
Esta estrategia permite al gobierno central deshacerse de bienes que de otra manera se deteriorarían en depósitos fiscales, al tiempo que dota de recursos a organismos que, en muchos casos, operan con presupuestos ajustados. Es una muestra de cómo se busca optimizar los activos estatales y darles un uso práctico, beneficiando a la sociedad de manera indirecta a través de la mejora de servicios públicos esenciales y el apoyo a iniciativas sociales y deportivas. No se mencionan contradicciones directas, sino una aplicación consistente de la Ley 25.603.
Para los ciudadanos comunes, esto significa que la mercadería, alguna vez ilegal o en desuso, ahora se transforma en herramientas concretas para mejorar su seguridad, el deporte local, la eficiencia de la administración pública y la atención social. Es una forma de ver cómo los bienes incautados se reintegran al sistema para un bien mayor. Para estar informado sobre futuras asignaciones o cambios en esta política, se recomienda seguir los avisos de la Secretaría General y los boletines de la Aduana.