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La Secretaría de Minería simplifica el Registro de Inversiones Mineras, eliminando trabas para declaraciones juradas pasadas y agilizando procesos. ¿Un guiño a las grandes empresas o un impulso necesario para el sector?
¡Noticias que hacen vibrar a la Cordillera! La Secretaría de Minería, dependiente del Ministerio de Economía, acaba de dar un golpe en la mesa para desburocratizar y agilizar el Registro de Inversiones Mineras. A través de la Resolución 59/2025, se modifican los procedimientos establecidos por la Resolución 30/2018, en un claro intento de facilitar la vida a las empresas que operan bajo el régimen de fomento de la Ley 24.196.
El cambio más resonante es la flexibilización en la presentación de declaraciones juradas del artículo 25 de la Ley 24.196, correspondientes a períodos anteriores a 2024. ¡Se acabó el dolor de cabeza! Aquellas declaraciones no presentadas o fuera de término podrán considerarse suplidas con la presentación de las declaraciones del artículo 18, siempre que cumplan los requisitos. Esto significa un respiro enorme para las compañías, que ya no tendrán que lidiar con inconsistencias burocráticas del pasado y podrán regularizar su situación de forma mucho más sencilla y rápida. La medida busca acabar con la "innumerable cantidad de declaraciones juradas extemporáneas" que generaban un cuello de botella.
Esta resolución es un claro guiño a la inversión minera, un sector estratégico para el país. Al simplificar los trámites y eliminar obstáculos administrativos, el Gobierno busca fomentar la llegada de capitales y la concreción de proyectos. La palabra clave es celeridad y transparencia, pilares de la "simplificación administrativa" y la "buena administración" que se pregonan. Para las empresas, significa menos costos de cumplimiento y una mayor previsibilidad. Para el ciudadano común, podría traducirse en más proyectos, más empleo y mayores ingresos para las provincias mineras, aunque también reabre el debate sobre el equilibrio entre el fomento a la industria y la protección ambiental. ¡El oro y la plata prometen brillar más fuerte!