Recibe los análisis más provocadores del Boletín Oficial. No es una newsletter, es un manifiesto diario.
Nos tomamos en serio tu privacidad. No compartiremos tu información.
La Aduana de Concordia desató una ola de edictos, persiguiendo a varios individuos por infracciones al Código Aduanero. Las multas alcanzan cifras escalofriantes, con un particular enfrentando un millón de pesos. ¿Quiénes son los apuntados y qué hicieron?
La Aduana de Concordia no se anda con chiquitas y acaba de lanzar una serie de edictos que ponen en la mira a varios infractores, exigiendo que den explicaciones por sus transgresiones al Código Aduanero. Este tipo de avisos, aunque rutinarios, nos recuerdan la mano dura de la AFIP para mantener el orden en las fronteras y el comercio. ¡Las multas que se exigen son un verdadero dolor de cabeza para los involucrados!
Entre los notificados, se destacan multas que van desde los $345.339,50 hasta el millón de pesos, sin contar los posibles comisos de mercadería. Por ejemplo, Fernando Daniel Cicare (DNI 24.037.871) enfrenta una sanción de $1.081.500,00 por una infracción al artículo 979º del Código Aduanero, mientras que Daiana Sofía Godoy (DNI 33.591.427) y Juan Carlos Barreto (DNI 16.266.997) también se enfrentan a cifras significativas, además del comiso de sus bienes. Otros, como Álvaro Daniel Vallejo Silva y Julio Cesar Ruffinelli Da Rosa, ambos con Cédulas de Identidad uruguayas, también fueron notificados, lo que demuestra el alcance transfronterizo de estos controles.
Los implicados tienen un plazo perentorio de DIEZ (10) DÍAS hábiles administrativos a partir de la publicación de este edicto para presentarse, defenderse, ofrecer pruebas y fijar domicilio legal en la Aduana de Concordia (1º de Mayo Nº 202, Concordia, E.R.). Si no lo hacen, serán declarados en rebeldía, lo que agrava aún más su situación legal y administrativa.
Este despliegue de la Aduana de Concordia es un claro mensaje de tolerancia cero hacia las infracciones. Para el ciudadano común, es una muestra de la vigilancia constante en las fronteras y la importancia de cumplir con las normativas para evitar sanciones económicas severas y la pérdida de bienes. La Aduana no perdona, y el costo de la infracción puede ser muy alto.