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El Gobierno estira la designación transitoria de un director en la Residencia Presidencial de Chapadmalal, desatando interrogantes sobre la estabilidad y la política de empleo público.
En un nuevo capítulo de la saga de las designaciones 'transitorias' en el Estado, la Secretaría General de la Presidencia de la Nación ha vuelto a prorrogar el cargo de Leonardo Pablo SIMONCINI (D.N.I. N° 21.904.427) como Director de la Dirección de la Residencia Presidencial de Chapadmalal. Esta medida, publicada bajo la Resolución 68/2026, extiende su permanencia por otros Ciento Ochenta (180) días hábiles a partir del 21 de febrero de 2026.
Simoncini fue designado originalmente en marzo de 2018, ¡hace casi ocho años! Y desde entonces, su cargo ha sido prorrogado repetidamente, la última vez en mayo de 2025. La normativa permite estas extensiones con carácter de excepción a las reglas del Convenio Colectivo de Trabajo del SISTEMA NACIONAL DE EMPLEO PÚBLICO (SINEP), siempre y cuando no excedan los 180 días. Sin embargo, la persistencia de esta situación genera dudas sobre la capacidad del Estado para cubrir puestos clave de forma definitiva a través de concursos transparentes.
Esta resolución no es un hecho aislado. Refleja una tendencia preocupante en la Administración Pública Nacional: la dependencia de designaciones temporales que se extienden ad infinitum, evitando los procesos de selección permanentes. Esto puede afectar la meritocracia y la estabilidad institucional, ya que los funcionarios permanecen en la cuerda floja, sujetos a renovaciones políticas.
La resolución instruye que el cargo deberá ser cubierto mediante un proceso de selección en los próximos 180 días hábiles. Pero la historia reciente sugiere que estas directivas a menudo quedan en papel, con nuevas prórrogas esperando a la vuelta de la esquina. El gasto de esta designación será cubierto por el presupuesto de la Secretaría General de la Presidencia, y la medida se enmarca en las atribuciones conferidas por el Decreto N° 958/24, que permite a los ministros y secretarios prorrogar estas designaciones.
"Razones operativas hacen necesario prorrogar la mencionada designación transitoria", argumenta la resolución, una frase que se repite en innumerables documentos oficiales.
Para el ciudadano, esto significa que la eficiencia y la profesionalización del Estado pueden verse comprometidas cuando los cargos no se concursan y se mantienen en un limbo de precariedad administrativa. ¿Hasta cuándo durará esta 'transitoriedad' eterna?