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Un segundo funcionario de Cancillería, Lucas Quiroga Zubreski, sufrió el mismo revés que su colega: el Ejecutivo rechazó su reclamo por diferencias salariales retroactivas en su ascenso, agotando la vía administrativa.
La novela de los ascensos en la Cancillería suma un nuevo capítulo, confirmando la postura inflexible del Gobierno. El Decreto 594/2025 repite la historia del caso Castiglioni, rechazando el recurso jerárquico interpuesto por el señor Lucas Paul QUIROGA ZUBRESKI, quien fue promovido a la Categoría “F”, Secretario de Embajada y Cónsul de Segunda Clase.
Al igual que su colega, Quiroga Zubreski se agravió porque la Resolución N° 337/24 del Ministerio de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto dispuso que su promoción se considerara, a efectos de antigüedad, a partir del 1° de enero de 2022, pero "a todos los demás efectos", es decir, los económicos, desde el 1° de enero de 2024. Esto, según él, excluía ilegítimamente las diferencias salariales de ese período.
El Gobierno, basándose en la misma argumentación legal (Ley N° 20.957 y dictámenes de la Procuración del Tesoro), reafirmó que los ascensos en el Servicio Exterior de la Nación no son automáticos ni otorgan un derecho adquirido a la retroactividad salarial. Los efectos económicos solo se producen "a partir de la existencia de la vacante o a partir del momento en que esta se libere". En el caso de Quiroga Zubreski, como en el de Castiglioni, las promociones se hicieron efectivas recién el 1° de enero de 2024.
Este decreto deja en claro que la vía administrativa está agotada, pero el funcionario, al igual que su par, tiene la opción de acudir a la justicia en un plazo de 180 días hábiles judiciales. La Cancillería cierra filas, sentando un precedente que impacta directamente en las expectativas salariales de los diplomáticos ascendidos.