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Una serie de "fe de erratas" del ENACOM expone fallas administrativas en la publicación de disposiciones previas, corrigiendo números de expediente que pasaron desapercibidos.
En un giro digno de una comedia de enredos burocráticos, el ENTE NACIONAL DE COMUNICACIONES (ENACOM) tuvo que salir a aclarar sus propios documentos. Varias Notas Aclaratorias publicadas hoy en el Boletín Oficial revelan una serie de 'errores materiales' en disposiciones sintetizadas de los días 16 y 17 de octubre de 2025. ¡Un verdadero papelón administrativo que, aunque menor, no deja de ser llamativo!
¿El problema? Un simple cambio de siglas, pero que en el mundo de los expedientes puede generar un dolor de cabeza. Donde decía DI-2025-XXXX-APN-DNCSP#ENACOM, ahora DEBE DECIR DI-2025-XXXX-APN-DNLAYR#ENACOM. Este pequeño desliz indica que la dirección remitente del documento original estaba mal identificada, pasando de la Dirección Nacional de Control de Servicios Postales a la Dirección Nacional de Licencias, Autorizaciones y Registros. Una sutil diferencia, pero vital para la trazabilidad interna y la validez formal de los actos administrativos.
Las disposiciones afectadas son la 1369/2025, la 1381/2025, la 1399/2025 y la 1441/2025. Aunque estas correcciones no alteran el fondo de las medidas publicadas en su momento, sí ponen de manifiesto la necesidad de una mayor rigurosidad en la carga y revisión de los documentos oficiales. Para el ciudadano común, esto es una anécdota, pero para el abogado o el administrativo que debe citar una norma, puede ser un pequeño infierno. La importancia de un detalle, por mínimo que parezca, en la administración pública es crucial para la seguridad jurídica.