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La APN tuvo que corregir una resolución anterior por "errores materiales involuntarios" en los destinos y datos de CUIL de los guardaparques recientemente designados. ¿Falta de rigor o simple descuido?
Un pequeño tropiezo administrativo sacude a la Administración de Parques Nacionales (APN). La Resolución 28/2026 viene a enmendar un "error material involuntario" en una resolución previa (RESFC-2026-10-APN-D#APNAC del 9 de enero de 2026) que designaba a nuevos guardaparques técnicos.
¿Dónde estuvo el desliz? Nada menos que en los destinos asignados a los flamantes agentes y en los datos de sus Claves Únicas de Identificación Laboral (CUIL). Un detalle que, si bien parece menor, puede generar complicaciones burocráticas y logísticas para los involucrados. La APN se vio obligada a sustituir el anexo original con la información correcta.
"Se ha detectado un error material involuntario en el citado Anexo, específicamente en lo relativo a los destinos asignados a los agentes designados como así también a los datos correspondientes a la Clave Única de Identificación Laboral (CUIL)."
Este tipo de correcciones, aunque rutinarias en la administración pública, siempre ponen en evidencia la necesidad de mayor rigor en la carga de datos y en la revisión de los documentos oficiales. Para los guardaparques designados, implica una aclaración necesaria sobre su lugar de trabajo y sus datos personales, fundamentales para su vida laboral y trámites futuros. Si bien no es una medida de gran impacto político o económico, subraya la importancia de la precisión administrativa en un organismo que gestiona recursos humanos y áreas de vital importancia para el país. Es un recordatorio de que hasta el más mínimo detalle cuenta cuando se trata de la gestión pública.