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La Comisión Nacional de Trabajo Agrario (CNTA) fijó nuevas remuneraciones mínimas para esquiladores, cosechadores de sandías/melones y arrieros en Corrientes, con un polémico aporte solidario del 2% a UATRE. ¿Alivio o más presión para el bolsillo del trabajador y el empleador?
La Comisión Nacional de Trabajo Agrario (CNTA), mediante las Resoluciones 248/2025, 249/2025 y 251/2025, estableció nuevas escalas salariales mínimas para diversas actividades agrícolas en la provincia de Corrientes. Específicamente, se actualizaron los sueldos para el personal de Esquila de Ovinos, Cosecha de Sandías y Melones, y Arreos de Ganado y Remates en Ferias. Estos incrementos tienen vigencia escalonada a partir del 1° de septiembre, 1° de octubre, 1° de noviembre y 1° de diciembre de 2025, con duraciones que varían según la actividad (hasta mayo de 2026 para esquila, septiembre de 2026 para sandías/melones, y diciembre de 2025 para arreos). Además, se reafirmó una bonificación por antigüedad para los esquiladores y se estableció una cuota de solidaridad gremial del DOS POR CIENTO (2%) mensual sobre el total de las remuneraciones de los trabajadores, que los empleadores deberán retener y depositar en la cuenta de la U.A.T.R.E. Los afiliados a UATRE quedan exentos de este aporte.
Para los trabajadores agrarios de Corrientes en estas actividades, representa un incremento en sus ingresos mínimos, buscando compensar la inflación y mejorar sus condiciones. Sin embargo, la cuota solidaria del 2% significa que una parte de ese aumento, o de su salario habitual si ya estaba por encima del mínimo, irá directamente al sindicato UATRE, lo que puede generar debate sobre la libertad sindical y el bolsillo del no afiliado. Para los empleadores, implica un aumento en los costos laborales y la responsabilidad adicional de actuar como agentes de retención de la cuota sindical, con la obligación de depositarla en tiempo y forma en el Banco de la Nación Argentina. Esto presiona la rentabilidad de las explotaciones agropecuarias, especialmente en un contexto económico volátil.
Estas resoluciones se enmarcan en la Ley N° 26.727 de Trabajo Agrario y la Resolución CNTA N° 15/2023, que facultan a la Comisión a fijar remuneraciones. La decisión surge de propuestas elevadas por la Comisión Asesora Regional N° 15, tras coincidir las representaciones sectoriales (empleadores y gremios) en la necesidad de ajustar salarios. La cuota de solidaridad gremial es una herramienta común en el derecho laboral argentino, destinada a financiar la actividad sindical, pero siempre genera controversia por su carácter compulsivo para los no afiliados.
La CNTA busca garantizar salarios dignos en el sector agrario, un sector históricamente vulnerable. Los ajustes escalonados intentan anticiparse a la inflación, aunque la cláusula de revisión futura demuestra la incertidumbre económica. La obligatoriedad del aporte solidario para no afiliados refuerza el poder de UATRE, garantizándole un flujo constante de fondos, pero también puede ser vista como una carga extra para trabajadores que no se sienten representados o que ya están ajustados en sus finanzas personales. La negociación colectiva, aunque fundamental, a menudo deja a los trabajadores no sindicalizados en una posición de menor poder de decisión sobre estos aportes.
19 de agosto de 2025

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