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La Comisión Nacional de Trabajo Agrario (CNTA) oficializó aumentos salariales escalonados para diversas actividades rurales, desde la esquila patagónica hasta la cosecha de yerba y frutilla. Además, se reinstala un polémico aporte solidario del 2% para los trabajadores.
La Comisión Nacional de Trabajo Agrario (CNTA) ha desatado una tormenta de novedades en el campo argentino, con la publicación de resoluciones que impactan directamente en el bolsillo de miles de trabajadores rurales y en los costos de los empleadores. Se fijaron nuevas remuneraciones mínimas escalonadas para actividades clave como Arreos de Ganado y Remates en Ferias (Santa Fe, Res. 168/2025), Frutilla (Buenos Aires y La Pampa, Res. 170/2025), Horticultura (Buenos Aires y La Pampa, Res. 171/2025), Esquila-Zafra (Chubut, Santa Cruz y Tierra del Fuego, Res. 172/2025) y la actividad Yerbatera (Misiones y Corrientes, Res. 173/2025).
Los aumentos salariales tienen fechas de vigencia que arrancan en junio, julio, agosto y hasta octubre de 2025, extendiéndose en algunos casos hasta mediados de 2026. La CNTA se comprometió a reuniones de revisión en los próximos meses para ajustar las escalas ante la volatilidad inflacionaria.
La medida más resonante es la reinstauración de una 'cuota aporte de solidaridad gremial' del DOS POR CIENTO (2%) mensual sobre el total de las remuneraciones. Los empleadores actuarán como agentes de retención para la U.A.T.R.E., generando debate sobre la obligatoriedad para los trabajadores no afiliados.
Además de los salarios base, se establecieron beneficios específicos:
"Estas resoluciones buscan actualizar los ingresos de los trabajadores rurales, pero la cuota solidaria siempre genera controversia", afirmó un analista.
Esta batería de resoluciones refleja la tensión entre la recomposición salarial y las implicaciones para los costos de producción en un sector clave. Productores deberán ajustar sus números y trabajadores no afiliados verán un descuento, mientras los gremios refuerzan su financiamiento.