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La Federación de Trabajadores de la Alimentación y el Centro de Empresas Procesadoras Avícolas cerraron un acuerdo salarial clave, con impacto directo en los precios y el plato de los argentinos.
¡Atención a todos los que disfrutan de un buen pollo! El Ministerio de Capital Humano, a través de la Dirección Nacional de Relaciones y Regulaciones del Trabajo, acaba de homologar un acuerdo salarial de alto impacto para la industria avícola. Este pacto, celebrado entre la poderosa FEDERACIÓN TRABAJADORES DE INDUSTRIAS DE LA ALIMENTACIÓN (FTIA) y el CENTRO DE EMPRESAS PROCESADORAS AVICOLAS (CEPA), establece nuevas condiciones económicas y escalas salariales en el marco del Convenio Colectivo de Trabajo Nº 783/20.
Este acuerdo, fechado el 7 de agosto de 2025 pero recién oficializado, es una noticia bomba para miles de trabajadores del sector avícola, que verán sus salarios actualizados. Sin embargo, su impacto va más allá: los costos de producción para las empresas avícolas se verán modificados, lo que podría generar presión en los precios finales del pollo y sus derivados. Es decir, este ajuste salarial, si bien mejora el poder adquisitivo de los empleados, podría impactar en el bolsillo de los consumidores a la hora de hacer las compras. La Disposición también subraya la importancia del Artículo 103 de la Ley Nº 20.744, que define la naturaleza de las sumas pactadas, un detalle legal crucial para la liquidación de haberes y futuras indemnizaciones. Este es un claro ejemplo de cómo la negociación colectiva impacta directamente en la economía de todos los argentinos.