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El Ministerio de Capital Humano designa una Asesora Principal para la Agencia Territorial San Martín, mientras la Superintendencia de Seguros cede una agente clave al Parque Nacional Nahuel Huapi. ¿Movimientos estratégicos o simplemente el engranaje burocrático?
El Boletín Oficial nos revela dos movimientos internos que, aunque de rutina, muestran cómo el Estado reacomoda sus fichas en el vasto tablero de la administración pública. Por un lado, el Ministerio de Capital Humano ha resuelto, mediante la , la designación transitoria de la señora María Laura COSEGLIA (D.N.I. Nº 22.257.053). A partir del 1° de julio de 2024 y por 180 días hábiles, Coseglia asumirá como Asesora Principal y Responsable de la Agencia Territorial SAN MARTÍN, bajo la órbita de la Secretaría de Trabajo, Empleo y Seguridad Social. Esta designación se realiza con carácter de excepción a las restricciones presupuestarias vigentes, lo que subraya la necesidad de cubrir el puesto con celeridad. El cargo, de Nivel A del SINEP, deberá ser cubierto mediante concurso en el plazo establecido. Es un claro ejemplo de cómo la burocracia se las ingenia para mantener la operatividad pese a las normativas de ajuste.
Por otro lado, una entre la Superintendencia de Seguros de la Nación y la Administración de Parques Nacionales formaliza la adscripción de la agente María Guadalupe SAENZ (D.N.I. N° 27.712.044). Saenz, quien reviste en la planta permanente de la Superintendencia, pasará 365 días corridos en el emblemático Parque Nacional Nahuel Huapi, dependiente de la Dirección Nacional de Operaciones de Parques Nacionales. Este pase, solicitado expresamente por Parques Nacionales, no generará erogación presupuestaria adicional para el Estado, un detalle no menor en tiempos de austeridad. La agente deberá presentar mensualmente una certificación de servicios para asegurar la continuidad de sus haberes. Ambos casos ilustran la flexibilidad (o la necesidad) de mover personal calificado entre distintas áreas del gobierno para cubrir demandas específicas sin engrosar la nómina permanente. Para el ciudadano común, estos son los pequeños engranajes que hacen funcionar (o no) la maquinaria estatal, asegurando la continuidad de servicios que, de otra forma, podrían quedar desatendidos. Mantenerse informado sobre estos movimientos es clave para entender la dinámica interna del sector público.