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En un movimiento clave para el sector, el Gobierno prorrogó la vigencia del Fondo Nacional de Turismo hasta fines de 2027. ¿Aire fresco para la actividad o solo un parche en medio de la tormenta económica?
Cuando el reloj marcaba la inminente caducidad, el Gobierno Nacional, a través del Decreto 4/2025, ha extendido la vida del Fondo Nacional de Turismo (FNT) hasta el 31 de diciembre de 2027. Creado por la Ley Nacional de Turismo N° 25.997, este fondo es la columna vertebral para el fomento, desarrollo, promoción y regulación de la actividad turística en Argentina, buscando resguardar el desarrollo sostenible y la calidad del sector.
La prórroga, que se venía discutiendo con urgencia, es un alivio para la industria que, históricamente, ha dependido de estos recursos para infraestructura, capacitación y promoción. La administración del FNT recae en la Jefatura de Gabinete de Ministros, con delegación en la Secretaría de Turismo, Ambiente y Deportes. Originalmente establecido por diez años y prorrogado por otros diez a partir de 2015, este nuevo lapso de tres años genera una mezcla de optimismo cauteloso y preguntas sobre la estabilidad a largo plazo de las políticas de fomento.
Esta decisión, enmarcada en el contexto de un DNU y la intervención de la Comisión Bicameral Permanente del Congreso, demuestra la importancia estratégica que el turismo sigue teniendo para el país. Sin embargo, la brevedad de la prórroga podría interpretarse como una medida transitoria, dejando al sector en vilo sobre su futuro más allá de 2027. ¿Será suficiente para revitalizar la actividad o solo posterga una discusión más profunda sobre su financiamiento?