Recibe los análisis más provocadores del Boletín Oficial. No es una newsletter, es un manifiesto diario.
Nos tomamos en serio tu privacidad. No compartiremos tu información.
Una serie de resoluciones del Ministerio de Economía y Seguridad Nacional reacomoda puestos de alta y media gerencia, confirmando la continuidad de funcionarios con designaciones transitorias y nombrando nuevos coordinadores en áreas sensibles. ¿Estabilidad o más parches en la gestión?
El Boletín Oficial revela un frenético reacomodo de piezas en la administración pública. El Ministerio de Economía y el Ministerio de Seguridad Nacional dictaron resoluciones para designar y prorrogar cargos clave. Estas medidas, todas de carácter transitorio y por 180 días hábiles, muestran la estrategia gubernamental de mantener la operatividad con una fuerte impronta de gestión 'interina', incluso con excepciones a los requisitos del Sistema Nacional de Empleo Público (SINEP), lo que genera debate sobre la meritocracia.
Desde Economía, bajo Luis Andrés Caputo, se destacan nombramientos cruciales: Analía María Sol Malaber (DNI 28.162.014) asume como Coordinadora de Causas Judiciales de Entes Liquidados IV con designación excepcional; se prorroga a María Victoria Gazze (DNI 31.627.640) como Coordinadora de Relaciones Internacionales; Orlando Daniel Rubio (DNI 13.453.933) es Coordinador Vitivinícola y de Alcoholes del INV; María del Carmen Camelino (DNI 16.504.650) continúa como Directora de Transparencia y Control de Gestión del Tribunal Fiscal de la Nación; y Bárbara Anabella Aguada (DNI 25.785.258) es Directora de Administración y Gestión de Recursos Humanos de la ANAC.
Por el lado de Seguridad Nacional, con Patricia Bullrich y Alejandra Susana Monteoliva, los ajustes son estratégicos: Andrés GENNA GRAU (DNI 39.434.128) es Director de Participación Ciudadana; Federico Roberto TASSARA (DNI 34.991.549) asume como Director de Ingreso y Carrera; y Hernán Andrés RIOS (DNI 27.816.178) toma las riendas como Coordinador de Administración de Pasos Fronterizos.
La constante apelación a estas designaciones transitorias y las flexibilizaciones del SINEP, si bien agilizan la cobertura de puestos, plantean interrogantes sobre la estabilidad de la planta y la transparencia. Para el ciudadano, estos movimientos aseguran la continuidad de funciones esenciales, pero la forma podría generar debate sobre la meritocracia pública y la gestión de recursos humanos del Estado.