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La Secretaría de Energía mete mano de lleno en el Mercado Eléctrico Mayorista, eliminando restricciones, descentralizando el manejo de gas y disparando el costo de la energía no suministrada. ¿Se viene una ola de inversiones o un tarifazo brutal?
La Secretaría de Energía acaba de soltar una bomba regulatoria que promete sacudir los cimientos del sector eléctrico nacional. Con la Resolución 21/2025, el gobierno pisa el acelerador en su plan de desregulación, buscando transformar radicalmente cómo se genera, transporta y distribuye la energía en Argentina.
¿Qué cambió exactamente? En primer lugar, se levantó la suspensión temporal para que proyectos de generación (convencional térmica, hidroeléctrica o nuclear) puedan celebrar contratos de abastecimiento directamente en el Mercado a Término con grandes usuarios y distribuidores, una medida que rige desde el 1° de enero de 2025. Esto significa mayor libertad para los generadores y un mercado más competitivo, lejos de la centralización que caracterizó años anteriores.
Pero la cosa no termina ahí. La resolución deroga la Resolución N° 354/2020 (a partir del 1° de febrero de 2025), que centralizaba la gestión del gas natural. Ahora, se busca una gradual descentralización, permitiendo que los generadores térmicos operen con mayor autonomía y, se espera, reduzcan costos. Aunque el Organismo Encargado del Despacho (CAMMESA) seguirá siendo proveedor de última instancia, la puerta se abre para una gestión más eficiente y menos burocrática.
El golpe más fuerte para la billetera (y el más claro incentivo a la inversión) es el aumento brutal del Costo de la Energía No Suministrada (CENS). A partir del 1° de febrero de 2025, este valor se dispara a 1.500 USD/MWh, con escalones que castigan aún más las fallas de abastecimiento. Esto es un mensaje clarísimo: la falta de energía sale carísima. La medida busca desesperadamente fomentar inversiones para modernizar la infraestructura obsoleta y garantizar un suministro confiable, especialmente tras la emergencia eléctrica declarada por el Decreto N° 55/2023 y la dramática reducción de importaciones de gas boliviano.
Finalmente, el polémico "Servicio Energía Plus" (implementado en 2006 para satisfacer la demanda creciente) también tiene sus días contados. Sus artículos clave son derogados a partir del 1° de febrero de 2025, y los nuevos contratos bajo esta modalidad no podrán ir más allá del 31 de octubre de 2025. Se busca eliminar las "limitaciones para la evolución del mercado" que generó este esquema.
A corto plazo, podría traducirse en posibles ajustes tarifarios para los usuarios si el aumento del CENS se traslada, aunque la promesa es un sistema más estable y eficiente a futuro. Para las empresas del sector, es una oportunidad dorada para invertir y competir, pero también un desafío para adaptarse a las nuevas reglas de juego. El objetivo es claro: más energía, más segura y más barata a largo plazo, pero el camino está lleno de incertidumbres.
"Las modificaciones propiciadas... procuran normalizar el funcionamiento del MEM, eliminando restricciones innecesarias para la contratación bilateral, descentralizando la gestión de combustibles y creando incentivos económicos que estimulan la incorporación de nueva capacidad de generación en condiciones competitivas." - Secretaría de Energía
Mantente informado: La Secretaría de Energía y la Subsecretaría de Energía Eléctrica serán los organismos clave para las próximas reglamentaciones y aclaraciones. Estar atentos a sus comunicados es fundamental para entender el devenir de esta revolución energética.