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Una resolución explosiva de la ANAC elimina trabas históricas para las aerolíneas nacionales, prometiendo vuelos más ágiles y competencia salvaje. ¿Se viene la era de los pasajes low-cost sin escalas?
La Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC) sacudió el tablero aerocomercial con la Resolución 567/2025, que abroga la vieja Resolución N° 180/19 y aprueba un flamante "Procedimiento de Información de Operación de Vuelos Regulares, No Regulares y Especiales". La movida, impulsada por el Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) N° 338/25, es un golpe directo a la burocracia que asfixiaba al sector.
La medida elimina la obligación de aprobación previa para los operadores aéreos nacionales. Ahora, solo deberán informar a la autoridad sobre sus operaciones, lo que les otorga una autonomía inédita. Además, ya no será necesario que las aerolíneas acrediten la factibilidad horaria o "slot" antes de enviar la información de sus servicios programados. La fiscalización, eso sí, se realizará a posteriori.
Este cambio radical busca agilizar los procedimientos, fomentar la libre competencia y mejorar la eficiencia en un mercado históricamente regulado. Para el ciudadano de a pie, esto podría traducirse en una mayor oferta de vuelos, rutas más diversas y, potencialmente, precios más competitivos al reducirse los costos operativos y las demoras administrativas para las empresas. Se espera un fuerte impulso al turismo y la conectividad interna y externa.
El Gobierno justifica la medida en la necesidad de desburocratizar el Estado y adaptar el Código Aeronáutico a las exigencias del mercado moderno. Es una señal clara de la voluntad de profundizar la liberalización en un sector clave para el desarrollo económico.