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El Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI) remueve y reasigna figuras clave en sus gerencias de Relaciones Institucionales y Servicios Generales, generando interrogantes sobre la estabilidad de la planta permanente y la dirección futura del organismo.
El Boletín Oficial destapó una serie de movimientos internos en el Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI), un organismo clave para el desarrollo productivo del país. En un doble golpe administrativo, se oficializaron cambios de peso en dos áreas sensibles: la Gerencia Operativa de Relaciones Institucionales y Comunicación, y el Departamento de Servicios Generales.
Por un lado, la Resolución 178/2025 dejó sin efecto la encomienda de firma y atención del despacho de la Gerencia Operativa de Relaciones Institucionales y Comunicación a María Eugenia SUÁREZ (D.N.I. Nº 26.421.757), limitando también su asignación transitoria como Subgerenta Operativa. En su lugar, y con efecto a partir del 1° de noviembre de 2025, se encomienda estas vitales funciones a la Licenciada Gabriela MANSILLA (DNI N° 23.471.999). Este movimiento, justificado por "razones operativas y de servicio", pone fin a una asignación que, según el texto, "no ha generado derecho a la incorporación al régimen de estabilidad funcional".
Simultáneamente, la Resolución 182/2025 impacta en la Subgerencia Operativa de Infraestructura y Servicios Generales. Se limitó la asignación transitoria de funciones del Jefe del Departamento de Servicios Generales a Nicolás Andrés LUCARNO (D.N.I. Nº 28.789.020), con vigencia desde el 31 de octubre de 2025. A partir del 1° de noviembre de 2025, esta responsabilidad recae en el agente de la Planta Permanente Héctor Horacio RAYSON (D.N.I. N° 17.141.598). Al igual que en el caso anterior, se subraya que la transitoriedad de las funciones no confería "estabilidad funcional".
Estos cambios, presentados como necesarios para la "eficiencia y eficacia" y el "normal funcionamiento" del Instituto, podrían ser interpretados como una reestructuración interna o una búsqueda de nuevos perfiles en áreas estratégicas. Para los empleados públicos, esto resalta la precariedad de las asignaciones transitorias y la importancia de los procesos de selección permanentes. La transparencia en estos procesos será clave para asegurar la meritocracia y evitar suspicacias en un organismo técnico tan relevante.