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La Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) movió fichas clave en su estructura, con nombramientos y remociones que prometen redefinir la estrategia de control. ¿Se viene una nueva era en la lucha contra el contrabando?
La Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA), un pilar fundamental en la gestión de políticas tributarias y fiscales de Argentina, acaba de desatar una serie de movimientos internos que no pasaron desapercibidos. En una jugada que redefine la dirección de su control, la Disposición 169/2025 finalizó las funciones del abogado Juan Manuel FRANCIA como Subdirector General de Control Aduanero y, en el mismo acto, designó al abogado Diego Carlos FIGUEROA para ocupar ese estratégico cargo. Este cambio en la cúpula de una de las áreas más sensibles de la Aduana sugiere una revisión profunda en la estrategia de fiscalización y lucha contra el comercio ilegal.
Pero la ola de cambios no se detiene ahí. La Disposición 21/2025, emanada de la Subdirección General de Administración, también sacudió la Dirección Regional Santa Fe, con una cascada de finalizaciones y asignaciones de funciones interinas en diversas jefaturas. Personalidades como Néstor Javier BERMUDEZ, Verónica María NAGEL y Lucila GOMEZ ARREDONDO, entre otros, fueron reubicados en distintas áreas, indicando una reorganización táctica a nivel regional.
"Estas medidas se inscriben dentro del plexo de facultades normales de organización que posee esta Agencia de Recaudación y Control Aduanero", destacan los considerandos, subrayando la discrecionalidad del organismo para optimizar su funcionamiento.
Para el ciudadano común y las empresas, estos movimientos pueden significar nuevos enfoques en los controles aduaneros y operativos fiscales, lo que podría impactar en los tiempos y requisitos de importación y exportación. La Aduana busca fortalecer su capacidad de respuesta ante la complejidad del comercio internacional y la evasión, por lo que una cúpula renovada podría traer mayor rigurosidad o, por el contrario, una modernización de los procesos.
Es crucial seguir de cerca las próximas acciones de los nuevos funcionarios para entender el rumbo que tomará la Aduana en los meses venideros. La estabilidad laboral de los agentes de planta permanente se asegura, pero la dinámica de fiscalización podría experimentar un giro considerable.