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La Agencia de Administración de Bienes del Estado (AABE) aprobó un nuevo reglamento para la administración y disposición de bienes muebles y semovientes del Estado, prometiendo más transparencia y eficiencia con el uso de tecnología.
¡Atención, ciudadanos! La Agencia de Administración de Bienes del Estado (AABE) acaba de dar un golpe de timón en la gestión de los recursos públicos con la aprobación de su flamante “REGLAMENTO DE ADMINISTRACIÓN Y DISPOSICIÓN DE BIENES MUEBLES Y SEMOVIENTES DEL ESTADO NACIONAL - Versión 4”. Esta medida, publicada hoy, deroga la versión anterior y busca, según el organismo, fortalecer los principios de transparencia y publicidad en los procedimientos de disposición de bienes muebles.
¿Qué significa esto en la cancha? Básicamente, la AABE busca optimizar la venta y manejo de todo aquello que el Estado posee, desde vehículos hasta equipos, incorporando herramientas tecnológicas para ampliar la concurrencia de oferentes y agilizar los procesos de enajenación. La idea es que más interesados puedan participar, lo que en teoría debería traducirse en mejores precios y una gestión más eficiente de los activos estatales. Esto es un guiño a la modernización y a la promesa de un Estado más ágil y menos burocrático.
La resolución destaca que esta actualización responde a la necesidad de adecuar la normativa a cambios introducidos por decretos previos (como el N° 636/2024 y N° 195/2025), que ya apuntaban a una gestión más eficiente y transparente. El objetivo es claro: un uso más racional y eficaz de los recursos del Estado, en línea con los estándares de eficiencia, transparencia y publicidad a los que la República Argentina se ha comprometido. Para el ciudadano común, esto podría significar una mayor confianza en cómo se manejan los bienes públicos y, quizás, incluso oportunidades más accesibles para adquirir activos estatales en el futuro. La AABE se posiciona como el órgano rector centralizador de esta actividad, buscando poner fin a viejas prácticas y abrir paso a una nueva era de gestión pública.