Recibe los análisis más provocadores del Boletín Oficial. No es una newsletter, es un manifiesto diario.
Nos tomamos en serio tu privacidad. No compartiremos tu información.
El INCAA simplifica el acceso a microcréditos para la producción audiovisual, eliminando barreras burocráticas y ofreciendo incentivos para la precancelación. ¡Una inyección de oxígeno para la industria!
¡Atención, cineastas y productores! El Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (INCAA) acaba de lanzar una verdadera revolución en el sistema de microcréditos para la producción audiovisual. La Resolución 516/2025 llega para simplificar trámites, inyectar dinamismo y, lo más importante, facilitar el acceso al financiamiento para el cine argentino. ¡Se acabaron las excusas para no filmar!
La medida más impactante es la sustitución del requisito de demostrar el 50% del financiamiento del proyecto de antemano. ¡Un dolor de cabeza menos para los productores! Ahora, solo deberán informar, con carácter de declaración jurada, el destino de los fondos y presentar facturas proforma o presupuestos. Esto es un cambio radical que se adapta a las "nuevas dinámicas de financiamiento en la industria" y abre las puertas a una mayor cantidad de proyectos, especialmente los de menor escala o de realizadores emergentes.
Pero las buenas noticias no terminan ahí. Para fomentar el pronto cumplimiento de las obligaciones y premiar a los más eficientes, el INCAA introdujo bonificaciones adicionales sobre la tasa de interés si se precancela el microcrédito. Si lo haces en los primeros 24 meses, ¡te bonifican el 20% de la tasa de interés! Entre los 24 y 36 meses, el beneficio es del 10%. Un incentivo inteligente para que los fondos roten y lleguen a más proyectos.
"El Programa de Microcréditos para la Producción Audiovisual establecido por el INCAA, constituye una herramienta necesaria para el fortalecimiento de la industria audiovisual nacional." - INCAA
Además, la resolución deroga varias normas previas (Resoluciones INCAA N° 90/2011, N° 2203/2011, N° 1405/2017, N° 1109/2018 y N° 916/2023) para "otorgar mayor claridad, coherencia y transparencia al régimen vigente". Esto es un guiño a la burocracia, buscando un marco normativo más ágil y comprensible. La liberación de fondos, claro está, seguirá sujeta a la disponibilidad presupuestaria, pero el camino para obtenerlos ahora es mucho más llano.
Esta es una oportunidad de oro para la industria audiovisual argentina, que busca constantemente nuevas formas de financiamiento y producción. ¡Es hora de desempolvar esos guiones y sacar las cámaras a rodar!