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Tres decretos explosivos transforman el mapa energético argentino: se abre el juego a la competencia, las tarifas buscarán costos reales y nace un 'superente' regulador que fusiona ENARGAS y ENRE. ¡Se viene un cambio de época para usuarios e inversores!
El Gobierno ha desatado una verdadera tormenta de decretos que promete sacudir los cimientos del sector energético. Impulsadas por la Ley de Bases, estas medidas buscan desregular, fomentar la competencia y atraer inversiones privadas en un rubro históricamente marcado por la intervención estatal y los subsidios.
El Decreto 450/2025 reforma las Leyes 15.336 y 24.065, pilares del marco eléctrico. La meta es promover el comercio internacional de energía, garantizar la libre elección de proveedor para usuarios y asegurar que las tarifas reflejen los "costos reales del suministro". Esto significa que la era de los subsidios masivos tiene los días contados; el precio de la luz estará más ligado a la realidad del mercado.
Se impulsará la infraestructura de transporte con mecanismos competitivos, y se permitirá la incorporación de capital privado en NUCLEOELÉCTRICA ARGENTINA S.A. (NASA). Además, se suman almacenistas y usuarios generadores, prometiendo mayor pluralidad. La Secretaría de Energía tendrá un período de transición de 24 meses para implementar estos cambios, con foco en la transferencia de costos a las tarifas y la revisión de los procedimientos del Mercado Eléctrico Mayorista (MEM).
El Decreto 451/2025 aprueba el "Texto Ordenado de la Ley N° 24.076" para el sector gasífero. Unifica y actualiza la normativa, sentando la base legal para que el nuevo "superente" opere con un marco claro.
La joya de la corona es el Decreto 452/2025, que constituye el ENTE NACIONAL REGULADOR DEL GAS Y LA ELECTRICIDAD, fusionando a los históricos ENARGAS y ENRE. Este nuevo ente, con autarquía e independencia, será dirigido por un directorio de cinco miembros con mandatos escalonados de cinco años. Se les exige dedicación exclusiva y cero conflictos de interés con las empresas del sector.
La creación de este "superente" busca simplificar estructuras y optimizar recursos, alineándose con estándares de la OCDE. El personal, bienes y presupuesto de ENARGAS y ENRE se transferirán al nuevo organismo, que tiene 180 días para empezar a funcionar y 30 días para seleccionar su directorio.
En síntesis, el Gobierno apuesta por un cambio drástico hacia un modelo más liberalizado y pro-mercado en la energía. Para los ciudadanos, esto podría implicar tarifas más transparentes pero potencialmente más altas, mientras que para las empresas se abren nuevas oportunidades de inversión y competencia. La gran pregunta es: ¿será esta la solución definitiva o generará nuevas tensiones?
Sugerencia para el lector: Los usuarios finales deben estar atentos a las próximas reglamentaciones de la Secretaría de Energía, que definirán cómo se aplicarán las nuevas tarifas y opciones de proveedor. ¡Podría haber cambios importantes en tu factura!