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Tras la polémica fusión de cinco hospitales nacionales, el Presidente Milei oficializó los nombres que estarán al frente de la flamante Administración Nacional de Establecimientos de Salud (ANES). Con rango de secretarios y subsecretarios, asumen los nuevos directores de este gigante de la salud pública.
El Boletín Oficial sacudió la escena de la salud pública con la confirmación de los nuevos líderes para la Administración Nacional de Establecimientos de Salud (ANES), un ente que nace de la reciente y controversial fusión de cinco hospitales nacionales clave. Este decreto, el N° 465/2025, llega para ponerle nombres y apellidos a la cúpula de esta megaestructura, que centralizará la gestión de instituciones tan emblemáticas como el Hospital Posadas y el Sommer.
La medida designa a Diego Pablo MASARAGIAN (D.N.I. N° 21.731.794) como Administrador Nacional de la ANES, con rango de Secretario. Pero no está solo en esta titánica tarea. También se nombraron los Directores Ejecutivos para cada uno de los hospitales que ahora forman parte de esta nueva administración:
Todos ellos, con rango de Subsecretarios, tendrán la responsabilidad de conducir las riendas de estos centros asistenciales bajo la órbita del Ministerio de Salud.
Este movimiento es la concreción del Decreto N° 459/25, que dispuso la fusión de estos organismos descentralizados. La creación de la ANES busca, según el Gobierno, una mayor eficiencia y coordinación en la gestión de los recursos de la salud pública. Sin embargo, la centralización de tantos centros vitales bajo una única administración genera expectativas y temores. Ciudadanos, pacientes y trabajadores de la salud estarán atentos a cómo esta nueva estructura impactará en la calidad, el acceso y la distribución de los servicios médicos.
"La consolidación de estas instituciones históricas bajo una sola bandera es un paso audaz, que podría tanto optimizar recursos como generar desafíos burocráticos sin precedentes", advirtió un analista del sector.
La implicación directa para los ciudadanos es que la gestión de estos hospitales clave, que atienden a millones, ahora dependerá de una única cabeza y su equipo. Esto podría significar cambios en los protocolos de atención, en la asignación de presupuestos y, en última instancia, en la experiencia del paciente. Es fundamental que los nuevos funcionarios demuestren una gestión transparente y efectiva para justificar esta profunda reestructuración del sistema de salud nacional.
Para estar informado, es crucial seguir de cerca los futuros comunicados del Ministerio de Salud y la ANES, ya que definirán las políticas y directrices que guiarán a estos hospitales en esta nueva etapa.