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El Gobierno simplifica drásticamente la importación y comercialización de fertilizantes y enmiendas, eliminando aranceles y burocracia. Un guiño al campo que busca modernización y eficiencia productiva.
El Decreto 101/2025 acaba de lanzar una bomba de desregulación en el sector agropecuario. El Ejecutivo Nacional derogó el antiguo Decreto N° 4.830/73 y modernizó la Ley N° 20.466 de Fiscalización de Fertilizantes y Enmiendas, prometiendo una simplificación radical de los trámites para productores e importadores. ¡Adiós a la burocracia que frenaba al campo!
El cambio más resonante es la eliminación de aranceles para la inscripción y reinscripción de productos y empresas en los Registros Nacionales. Además, se agiliza la importación: los fertilizantes y enmiendas que cuenten con certificaciones de países reconocidos (detallados en un Anexo I) estarán automáticamente autorizados para la importación y comercialización con una simple declaración jurada. La Dirección General de Aduanas deberá liberar la mercadería sin exigir más documentos. Esto abre las puertas a una mayor oferta, menores costos y acceso a tecnología de punta para los productores argentinos.
La SECRETARÍA DE AGRICULTURA, GANADERÍA Y PESCA asume el rol de Autoridad de Aplicación, y el SERVICIO NACIONAL DE SANIDAD Y CALIDAD AGROALIMENTARIA (SENASA) se encargará del registro, que será digital, gratuito y sin límite de tiempo. Aunque se mantiene un control estricto sobre el nitrato de amonio a granel (con envíos de más de CINCUENTA TONELADAS (50 t) que deben comunicarse con DIEZ (10) días hábiles de antelación) y la facultad de prohibir productos inapropiados, el espíritu de la medida es desregular para impulsar la eficiencia y la productividad agrícola. ¿Será este el impulso que el campo necesita para una verdadera "revolución verde" en Argentina?