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El Gobierno mete mano en la burocracia diplomática y renueva completamente el comité que decide los ascensos del personal. ¿Buscan eficiencia o es una purga silenciosa en el Ministerio de Relaciones Exteriores?
En una movida que busca sacudir las estructuras internas del Estado, la Secretaría de Transformación del Estado y Función Pública, bajo el paraguas del Ministerio de Desregulación y Transformación del Estado, acaba de dejar sin efecto la conformación del Comité Jurisdiccional de Acreditación para la Promoción de Tramo Escalafonario del personal del Ministerio de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto. Esta decisión, publicada hoy en el Boletín Oficial, implica la renovación total de los integrantes de un comité crucial para la carrera administrativa de los empleados públicos en el ámbito diplomático.
El comité en cuestión es el encargado de valorar los méritos, capacitación y experiencia de los agentes que buscan ascender en el escalafón, específicamente en la materia de "GESTIÓN DOCUMENTAL, ARCHIVO Y CORREO DIPLOMÁTICO". La resolución anterior, que databa del 3 de diciembre de 2019, es anulada y se designan nuevos secretarios técnicos administrativos y miembros.
Según los considerandos de la medida, la decisión se debe a los "numerosos movimientos y bajas de personal" y a las "modificaciones en la conformación del gabinete de ministros y en la estructura de los Ministerios" que se produjeron desde 2019. En otras palabras, la administración actual está ajustando las piezas para que respondan a su visión, reemplazando a quienes fueron designados en una gestión anterior.
Para los empleados de carrera en Cancillería, esto significa que el camino hacia el ascenso ahora estará bajo la mirada de nuevas autoridades, lo que podría implicar un cambio en los criterios o el enfoque para la valoración de méritos. Si bien formalmente es un acto administrativo de rutina, en el contexto de un Ministerio de Desregulación, cada movimiento de personal es una señal. ¿Será un paso hacia una meritocracia más estricta o una herramienta para alinear al personal con la nueva dirección política?