Recibe los análisis más provocadores del Boletín Oficial. No es una newsletter, es un manifiesto diario.
Nos tomamos en serio tu privacidad. No compartiremos tu información.
Un nuevo DNU extiende la Emergencia Ígnea a Santa Cruz, declarando zona de desastre por los incendios en el Parque Nacional Los Glaciares. La situación crítica obliga al Gobierno a actuar de urgencia.
El Poder Ejecutivo Nacional ha puesto el grito en el cielo por la devastadora situación en el sur, declarando mediante el Decreto 80/2026 la Emergencia Ígnea por un año en la provincia de Santa Cruz, y al mismo tiempo, calificando al territorio afectado por los incendios como zona de desastre. Esta drástica medida, que se suma a la ya vigente para Chubut, Río Negro, Neuquén y La Pampa (Decreto Nº 73/26), es una respuesta urgente a los incendios que azotan el emblemático Parque Nacional Los Glaciares.
La situación es desesperante: condiciones hidrometeorológicas adversas, sequía implacable, actividad eléctrica y temperaturas inusualmente altas han creado un cóctel explosivo. La capacidad de respuesta local ha sido superada, obligando al gobierno a invocar el artículo 99, inciso 3 de la Constitución Nacional para dictar un Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU). Esto permite una acción inmediata sin el trámite legislativo habitual, que sería demasiado lento frente a la magnitud de la catástrofe.
"La gravedad de la situación hace imposible seguir el trámite legislativo habitual... ello irrogaría un importante retraso que dificultaría actuar en tiempo oportuno."
La Agencia Federal de Emergencias (AFE), dependiente del Ministerio de Seguridad Nacional, será la encargada de coordinar las acciones de prevención, combate y recuperación. La declaración de emergencia y zona de desastre habilita la movilización de recursos públicos y la implementación de medidas extraordinarias para proteger el patrimonio natural y salvaguardar la vida de las poblaciones cercanas. Este flagelo ambiental no solo destruye ecosistemas únicos, sino que también genera consecuencias económicas y sociales nocivas para la región. Los ciudadanos de Santa Cruz y de toda la Patagonia están en vilo, esperando que la intervención estatal frene el avance del fuego y permita iniciar la difícil tarea de reconstrucción. Estar informados sobre los canales de ayuda y evacuación es crucial en estos momentos.