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La Agencia de Recaudación y Control Aduanero actualiza las reglas del juego sobre la información aduanera. ¿Qué datos serán públicos y cuáles permanecerán bajo siete llaves? La balanza entre transparencia y secreto comercial se redefine.
La Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) ha emitido la Disposición N° 219/2025, una medida crucial que establece nuevas pautas de gestión para el resguardo de confidencialidad en materia aduanera. En un país donde la información pública es un derecho pero el secreto comercial es una necesidad, esta disposición busca poner orden y clarificar el complejo equilibrio entre ambos.
El documento abroga las Disposiciones Nros. DI-2018-302-E-AFIP-AFIP y DI-2019-321-E-AFIP-AFIP, reemplazándolas por un nuevo marco normativo. La tensión se da entre la Ley N° 27.275 (que establece la presunción de publicidad de toda la información en poder del Estado) y el Código Aduanero (Ley N° 22.415), la Ley N° 17.622 (que protege el secreto estadístico y comercial) y la Ley N° 25.326 (de protección de datos personales).
En la práctica, ARCA deberá ahora seguir estas pautas para determinar qué información sobre las operaciones de comercio exterior puede divulgar y cuál debe permanecer en reserva. Un punto sensible es la publicación periódica de una lista de precios declarados de mercadería de importación para consumo, con el objetivo de "permitir considerar la existencia de dumping o de subsidio". Esto, si bien es una herramienta para proteger la industria nacional, siempre genera debate sobre el alcance de la información que las empresas deben hacer pública.
Esta disposición es de aplicación obligatoria para todas las áreas de ARCA que reciban, tramiten o contesten solicitudes de información. En caso de dudas, se deberá consultar al servicio jurídico competente. Para el ciudadano común y las empresas, la medida busca brindar mayor certeza sobre qué esperar al solicitar o al verse involucrados en procesos que requieran acceso a datos aduaneros. Podría interpretarse como un intento de ordenar la casa y reducir la discrecionalidad en el manejo de datos sensibles.
Sin embargo, la efectividad de estas pautas dependerá de su correcta aplicación y de la capacidad de ARCA para balancear el derecho a la información con la protección de datos sensibles. La Aduana es un actor clave en el comercio exterior y la forma en que maneja sus "secretos" puede impactar desde investigaciones por dumping hasta la competitividad de las empresas.