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Una licitación multimillonaria para proveer agua envasada a la administración pública bonaerense genera debate sobre la eficiencia del gasto y la magnitud de la compra. ¿Es realmente necesario tanto bidón?
La Provincia de Buenos Aires acaba de aprobar una Licitación Pública bajo la modalidad de Convenio Marco para la provisión de agua envasada a todas las entidades y jurisdicciones de su Administración Pública Provincial. Este gigantesco contrato, que busca agilizar los procesos de compra y aportar “eficiencia y transparencia”, tiene un monto estimado que asciende a la friolera de $3.103.867.507,47.
La medida, aunque rutinaria en su naturaleza de abastecimiento, despierta interrogantes por la magnitud de la cifra. Para las empresas del rubro de agua envasada, se abre una oportunidad de negocio colosal, una verdadera lluvia de contratos. Sin embargo, para los ciudadanos, representa una gigantesca erogación de fondos públicos que, indefectiblemente, provienen de sus impuestos. La cuestión de la optimización de recursos cobra relevancia: ¿es el agua embotellada la opción más eficiente o podrían explorarse alternativas como filtros o bidones recargables a gran escala?
El proceso de compra se gestiona a través del Sistema de Compras Electrónicas Provincia de Buenos Aires Compras (PBAC), bajo el Proceso de Compra N° 614-0146-LPU26. La apertura de ofertas está pautada para el 26 de febrero de 2026 a las 11:00 horas, y se realizará de forma virtual a través del portal https://pbac.cgp.gba.gov.ar. Allí, los interesados pueden consultar los pliegos de bases y condiciones de forma gratuita, un punto a favor para la transparencia.
La conformación de una comisión de preadjudicación, con funcionarios como José María Maldonado (DNI 32.869.506) y Malena Lara (DNI 40.714.282), buscará asegurar la idoneidad de los proveedores. Pero, más allá de los procedimientos, el ojo público estará puesto en si esta inversión millonaria se traduce en un uso racional y justificado de los recursos del Estado. ¡A preparar las calculadoras!